La enseñanza de la investigación

Autor: Rafaela Ortiz
Enseñar a investigar es un proceso complejo, pues al enseñar y al aprender la investigación se debe tener en cuenta que  confluyen numerosas operaciones quizá sencillas, complejas más o menos densas; estas operaciones no se pueden desligar de lo que se enseña cuando se enseña a investigar y sobre todo en cómo se enseña a investigar. 
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Véase que en este proceso confluyen dos prácticas diferentes, una refiere a producir conocimiento nuevo y la otra a enseñar a producirlo. La primera atiende al oficio de investigador; la segunda, al oficio del maestro que enseña a investigar (Sánchez, 2000). Les Invito a leer este libro titulado Enseñar a investigar. Una didáctica nueva de la investigación en ciencias sociales y humanidades  de Ricardo Sánchez.
La experiencia en el trabajo académico invita a reflexionar a que no se pierda de vista la naturaleza de cada campo científico, estos tienen su propia manera  de problematizar, de construir sus objetos de estudio, de visualizar  teorías, diseñar marcos de referencia que permitan una adecuada fundamentación  conceptual, así como de proponer y comprobar hipótesis.
El ejercicio de enseñar muestra  que no  se enseña a investigar a un estudiante de pedagogía de la misma forma  que a un sociólogo, como tampoco a un diseñador  gráfico que a un contador público  o comunicólogo, ni a un administrador turístico que a un informático y  a todos ellos se les enseña a investigar  de manera diferente que como se enseña al  médico, al  ingeniero al químico o a un biólogo.


Se reafirma que  la tarea de enseñar a investigar tiene mucho de trabajo artesanal pues exige contacto y comunicación directa y constante entre el maestro y el alumno, la alumna; en este intercambio el oficio se transmite.
A investigar se aprende trabajando con otro que ya tiene camino andado, requiere del otro más experimentado pero se enseña a investigar mostrando ese camino; a investigar se aprende investigando, haciendo, practicando, cuantas veces sea necesario, cada parte del proceso de investigación que lleva a la generación de nueva información y por lo tanto de nuevo conocimiento (Sánchez, 2000).
No hay recetario en esto de enseñar y aprender a investigar porque “Investigar no es tanto una cuestión de definiciones, sino de saberes prácticos y operativos. Más que problema de conceptos es asunto de estrategias, de quehaceres y prácticas, de destrezas y habilidades” (Sánchez, 200, p. 15).
Quien enseña se transforma y al mismo tiempo invita a los aprendices de la investigación a preguntar por lo que conoce, a identificar supuestos que les faciliten plantear preguntas y hallar respuestas, reflexionar en torno a su modo de construir conocimiento, es decir que se reconozcan como sujetos reflexivos.
Por favor no vean al maestro y a la maestra que enseña a investigar como un producto, no lo son,  tampoco  vienen  enlatados y listos para servirse en los paltos, ni tampoco se producen en serie; el que enseña a investigar en ciencias sociales y humanidades hace un trabajo tan fino, tan transformador, se va colando como el agua poco a poco a través de su grandes valores que están encaminados a  “la defensa de los derechos humanos, el espíritu crítico, y a su carácter eminentemente emancipador y libertario” (p. 17).

Referencias documentales:

Sánchez, R. (2000). Enseñar a investigar. Una didáctica nueva de la investigación en ciencias sociales y humanidades. Recuperado de https://www.fceia.unr.edu.ar/geii/maestria/2014/DraSanjurjo/8mas/Ricardo%20Sanchez%20Puentes,Ense%C3%B1ar%20a%20investigar.pdf
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