Consideraciones sobre la investigación cualitativa y la etnografía.

Consideraciones sobre la investigación cualitativa y la etnografía.
Por Jorge Galván.


Uno de los debates más prolongados dentro del campo de la investigación científica radica en la pugna que algunos investigadores encuentran entre el método cuantitativo y el cualitativo. Al parecer el campo de lo social encuentra muchas posibilidades explicativas dentro del ámbito de lo cualitativo, sin embargo, el rigor de este método ha sido cuestionado por la tradición positivista. Es cierto que para entender lo fértil que puede resultar el método cualitativo -de vínculo indisoluble con la interpretación- es necesario ampliar nuestro concepto de ciencia, llevarla del campo de lo puramente descriptivo al de lo explicativo. Así, desde esta perspectiva, podemos afirmar la posibilidad de encontrar algo sólido, con sentido, en lo social. El comportamiento dentro de una sociedad no es aislado o casual, es el resultado de múltiples eventos que se asientan en la memoria colectiva.

Autores como Hernández Sampieri afirman que el proceso dentro de la investigación cualitativa no es lineal ni se puede hablar de una secuencia lógica como en la investigación de carácter cuantitativo. Las etapas dentro de la investigación cualitativa tienen como función responder a las preguntas de estudio lo que hace que puedan ser recurrentes. No existe dentro del proceso un momento claro en donde se pueda determinar que se ha finalizado una etapa y que es el momento indicado para pasar a otra. En el momento en que el investigador se incorpora en el escenario y observa se puede considerar que ya está recolectando y analizando datos. Es por esto que los avances se van ajustando continuamente, por lo que la recolección y el análisis son actividades casi simultáneas. Dentro de la investigación cualitativa "se recogen datos -en la muestra inicial- de una unidad de análisis o caso y se analizan, simultáneamente se evalúa si la unidad es apropiada de acuerdo con el planteamiento del problema inicial y la definición de la muestra inicial. Se recolectan datos de una segunda unidad y se analizan...y así sucesivamente". (Sampieri 2006). Con esto, podemos notar como el proceso dentro de la investigación cualitativa tiene una flexibilidad que le permite irse acoplando a lo que dé más sentido dentro de la interpretación del fenómeno que se estudia. El enfoque cualitativo, comprometido con la interpretación y la claridad del sentido, prefiere indagar sobre el mundo del sujeto que sobre el fenómeno en sí, pero esto le demanda observar con habilidad para poder encontrar las relaciones entre los elementos que forman parte del escenario al que entra. Por esto la observación es un elemento fundamental dentro de la investigación cualitativa: "La observación puede realizarse dentro del grupo que se investiga como parte activa en él. De ser así, el investigador debe imitar las reglas, expresas e implícitas, que el grupo que observa tiene. Esto lo lleva a participar con la disposición que los otros muestran." (Rojas, 1998)

La observación participante permite adentrarse en las tareas cotidianas que los individuos realizan; conocer más de cerca las expectativas de la gente -lo que ayudará entender los motivos para actuar- sus actitudes y conductas ante estímulos específicos y hasta su forma de solucionar problemas. Esto hace que la observación participante sea una de las más importantes dentro de las investigaciones de carácter social. Se pretende que al integrarse a las actividades de forma cotidiana las relaciones que se establecen entre los elementos, físicos o no, dentro del grupo sean cada vez más claras. La constancia que implica este tipo de observación ayuda a que se hagan evidentes cosas que a primera vista no pueden ser captadas. De este modo, podemos ver la importancia fundamental de la técnica de observación, ya sea ordinaria o participante, pues las dos permiten enriquecer momentos específicos de la investigación sin generar oposición de algún tipo. En el caso de la observación ordinaria podemos encontrar muchos elementos para dirigir o plantear la investigación. Mientras que en la observación participante encontramos el sentido de la acción social: “la etnografía en términos de descubrir y describir las acciones de los participantes dentro de su interacción social contextualizada, en el sentido y significado que dan los mismos participantes a sus acciones.” (Gutierrez, J. 1999)

Con esta “codificación” podemos inferir que el significado en cada persona se deriva o surge de su interacción social. Y que los significados se manejan y modifican según el proceso de interpretación de las personas. Si la Etnografía asume que las acciones sociales se producen en los participantes según su forma de percibir, entender, interpretar, juzgar y organizar su mundo, para investigar sobre las acciones sociales no hay una vía más propicia que la de preguntar directamente a los participantes por qué actúan de determinada manera. Esto quiere decir que el investigador escudriña por qué las personas actúan tal como lo hacen y a qué significados obedecen. En la Etnografía, entonces, se asume la relevancia del papel del actor y se insiste en comprender las acciones sociales desde la perspectiva del propio actor. Por todo esto, podemos afirmar que utilizar el método etnográfico es tener presente aspectos explícitos e implícitos, manifiestos y ocultos, objetivos y subjetivos, si es que no se pierde de vista que se habla de una “construcción” –o reconstrucción- del conocimiento social.


Referencias documentales:
Rojas, R. (1998) Guía para realizar investigaciones sociales (32a. ed.) México. P y Va
Sampieri, R., Fernández, C., Baptista, P. (2006) Metodología de la Investigación.
(4a. ed.) México. Mc Graw Hill.
Delgado, J., Gutiérrez, J. (1999) Métodos y técnicas cualiativas de investigación en ciencias sociales (3a ed.). Madrid. Síntesis Ed.
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