Escribir es un dilema

Horacio Guevara Cruz*



Resumen: El texto refiere el escribir como un dilema que va más allá que llenar con palabras una hoja en blanco, en donde el autor se compromete con las ideas al plasmarlas para ser leídas por otros a través del oficio de escritor.

Abstract: The text refers the to write as a dilemma that goes beyond than filling with words a blank leaf, where the author compromises with the ideas upon expressing them to be read by other through the position of writer.































*  Profesor Investigador del Grupo Emergente de Investigación de la Universidad Mesoamericana Oaxaca, email: horacioguevara@yahoo.com


“En la sociedad de comunicación se invierte el orden de subordinación prioritaria y primaria, la información depende de la comunicación”

Jesús Galindo Cáceres



Escribir es un dilema, por un lado es un acto soberano para aquel que quiere estar presente en el mundo de las letras o la ciencia, desnudando las ideas para que algún lector fugaz o consecuente las posea, tal vez en un exhibicionismo intelectual que promueve nuestra presencia en el tiempo a través de un documento. Por otra parte, nos evidencia frente al mundo en una gran vitrina donde somos expuestos ante la vulnerabilidad de ser criticados, justificados y hasta admirados; o en su defecto, no leídos. Ese dilema tiene un compromiso con la posición ante el mundo y en el mundo, y la formación que se sustenta.

Evidentemente un escrito es elitista tanto para los que lo leen como para el que escribe. No es un acto habitual para todos ya sea por acceso, recursos o estructura, es un acto ciudadano. Sin pensar que esta segregación sea nada nuevo, pues previo a la invención de la imprenta la exclusión era mayor, los textos solo era para las pocas personas que supieran leer y escribir, restringido a producir documentos en el ámbito de la religión, historia, geografía y ciencias naturales solo proporcionados para la elite.

Hoy no es diferente, a pesar de las nuevas tecnologías, ingresar y mantenerse en el campo de la investigación tiene sus reglas para participar y mantenerse vigente, acceder y procesar contenidos de calidad implica una inversión. Así como entender que escribir va más allá de conocer las reglas del juego en el campo de la investigación y jugarlo, implica un compromiso.

Escribir es navegar entre el arte y la técnica, sin menospreciar al uno del otro, ya que aunque existen diferencias sustanciales que las separan llegan a converger en el oficio de escribir.

¿Porque es un oficio escribir? Porque involucra más allá de la inspiración, involucra la disciplina de concentrar formación y tiempo a convertir las ideas en palabras, acto nada sencillo por más que suponga la sola disposición de sentarse frente a una pantalla en blanco de una computadora. Son escenario que surcan lógicas distintas, desde un compromiso con el contenido y calidad de aquello que quedará plasmado para la posteridad, hasta la elección de la palabra más adecuada que logre en el lector ese efecto deseado. Esto sin perder de vista los elementos esenciales como: la claridad, profundidad, amenidad y eficacia que requiere un texto.

El investigar implica estar involucrados en construir preguntas e ir construyendo respuestas que posibiliten la solución de problemas, de ahí la importancia de no esperar a un momento final en el que se “revele” la verdad total. La generación de avances publicables debe ser parte del quehacer cotidiano, que no solo sirven para estar en la lógica del campo de la investigación, reorganizar nuestra información y verificar nuestros avances. Sino en palabras de Jesús Galindo, buscar constituir formas sociales de encuentro y diálogo. De ahí que la escritura es un compromiso social del investigador, que depende de su coherencia ética y necesidad de conocimiento.
Share on Google Plus

0 comentarios:

Publicar un comentario