INVESTIGAR LO SOCIAL

Autor
Mtro. José Samuel Martínez López

Web


México D.F.


ENERO del 2004


Abrimos la segunda parte de esta tesis, con un cuarto capítulo cuya principal función es acercar al lector a algunas nociones y reflexiones generales sobre lo que es e implica la ciencia, la investigación científico-social y el oficio de investigador/a.

4.1.      NUESTRA     NECESIDAD     DE    EXPLICAR     EL     MUNDO:     INFORMACIÓN     Y CONOCIMIENTO

“Construir explicaciones” quiere decir “configurar sentido”, pero ¿qué es una explicación?
...todo procedimiento dirigido a determinar el por qué de un objeto, ha hacer claro y accesible al entendimiento un discurso o una situación, o eliminar en una situación dificultades y conflictos1.

En otras palabras, una explicación humana es una “construcción lingüística” encaminada a “dar cuenta” (mediante razones y argumentos) de algún hecho, situación o fenómeno. Aunque la pregunta que de inmediato nos aparece, es ¿por qué los seres humanos tendemos a explicar lo nos sucede, somos o nos rodea? La respuesta, desde luego, no es sencilla. Sobre todo porque los seres humanos tendemos a configurar sentido (a construir explicaciones, teorías, “narraciones”) sobre lo que somos y sobre mucho de lo que sucede  a nuestro alrededor, por varias razones:
-  Porque ello nos permite “ubicarnos” y “encontrar” nuestro lugar en el mundo.
-  Porque ello nos permite darle un “orden” al mundo para actuar mejor en él.
-  Porque ello nos permite encontrar “soluciones” a muchos de los problemas y obstáculos  que se nos presentan.
-  Porque ello hace posible que construyamos lo que le da “sentido” a nuestro proyecto vital.


4.1.1.   ¿POR QUÉ EXPLICAMOS EL MUNDO?

Al igual que todos los seres vivos, el ser humano lo que busca primordialmente al  realizar la mayoría de sus acciones es sobrevivir y desarrollarse. Pero para lograr tal cosa, los  seres humanos (animales gregarios, sociales por definición), además de cuidados, alimentos, ayuda mutua, descanso, diversión y afecto, requieren de información y conocimiento para enfrentarse con éxito a los obstáculos que les presenta su “entorno” (el cosmos, la “exterioridad”, el sistema terrestre o el mundo física  y  culturalmente  construido).







1 Abbagnano, Nicola (1986) Diccionario de Filosofía, Fondo de Cultura Económica. p 506

Se trata de un entorno (un “mundo físico” lleno de mundos socioculturales distintos) que a cada ser humano desde que nace y hasta que muere se les presenta siempre “de golpe” y como una totalidad. Un mundo ciertamente complejo, entreverado, riesgoso,  caótico  y lleno de estímulos y retos dentro del cual el ser humano por necesidad tiende a “configurar orden” para sobrevivir.

Y es por eso que los seres humanos tendemos inevitablemente a  “configurar  orden” porque para “movernos” y desarrollarnos con cierta “eficacia vital” en el mundo requerimos reducir la “incertidumbre” que su complejidad, caos e inmensidad nos impone.  Desde luego, un modo netamente humano de configurar simbólicamente orden para reducir esta incertidumbre que tantos riesgos alimenta, es “configurando sentido”, o sea, construyendo “explicaciones”.

Y es que en la medida en que somos “seres limitados” (finitos, sin don de la ubicuidad y  con conocimiento acotado, parcial y fragmentario), nuestra  permanente  tendencia  a reducir la incertidumbre y el caos (a partir de orden humanamente construido) nos permite vislumbrar opciones, caminos y posibles acciones que contribuyan a mantenernos vivos.  En otros términos, ordenamos signica y humanamente el caos (lo explicamos) para tomar decisiones que nos permitan continuar con nuestro proyecto vital (siempre sociocultural).

Sin embargo, a pesar de que por cuestiones de “estructura biológica” nuestra percepción nos orilla a ordenar y configurar sentido (ya que toda percepción humana  construye  sentido al seleccionar ciertas cosas y despreciar otras), los seres humanos a lo largo de nuestra historia hemos podido desarrollar distintas maneras (métodos, modos, frentes, instituciones, lógicas) de intentar “ordenar” y “explicar” permanentemente el caos (la religión, el arte y la ciencia son tan sólo tres de estas distintas formas de intentarlo).

Pero como configurar orden implica configurar sentido, a cada una de las formas de “ordenar el caos” (para intentar reducir la incertidumbre y tras ello disminuir los riesgos y la angustia), le corresponde de manera inmanente un “modo de explicar” y “conocer” el mundo.





4.1.2.   ¿QUÉ SE REQUIERE PARA CONSTRUIR EXPLICACIONES?

Desde luego, además de la facultad de comunicación, la capacidad de construcción de explicaciones y conocimiento de los seres vivos ha dependido en buena medida de su capacidad de “aprendizaje”.

Las situaciones de aprendizaje han demostrado que la relación de un ser vivo con su  medio es de “apertura” y “clausura” al mismo tiempo. De apertura,  porque para sobrevivir en él, dicho ser tiene que adquirir elementos (alimentos, información y conocimientos) que le provean “energía”, y de clausura, porque una vez que recoja esos elementos tiene que procesarlos autónoma y auto-poieticamente.

Una cosa importante: en cierta medida la energía que un ser vivo necesita para sobrevivir puede entenderse (desde un punto de vista sistémico) como “información”. Esto es, todo ser vivo para superar los obstáculos que su entorno le impone, requiere información eficaz que le ayude a tomar las decisiones que le permitan mantenerse con vida.

Desde este punto de vista se puede asegurar que la información se convierte en conocimiento cuando un ser a partir del aprendizaje repite operacionalmente  las  conductas, inferencias y decisiones que lo mantienen vivo. Lo cual entre muchas otras cosas nos indica algo clave: que poseer información es básico para sobrevivir y desarrollarse. Y que aprender y obtener conocimiento, también.

Pero, ¿qué es la información? En un sentido muy amplio, la información son “datos”2 o noticias sobre algún fenómeno de la “realidad”. Por su puesto, se trata de un conjunto de datos que se obtienen a partir de la experiencia del mundo sensible. Esto es,  la  información humana se obtiene siempre a partir de los “sentidos”, o a partir de aquellos procedimientos o instrumentos que “extienden su potencia y radio de acción”: las técnicas



2 Los datos, son, “en general, el punto de  partida o la  base de una  investigación cualquiera, el elemento, el  antecedente,  la situación de la cual se parte o que se toma como punto de apoyo para plantear un problema, efectuar una indiferencia, formular una hipótesis. El  dato por lo tanto, tiene carácter funcional; lo que se toma como  dato para un determinado tipo   u orden de investigaron puede ser, a su vez, puesto como problema para otro tipo u orden de indagación”. Abggnano, Diccionario de Filosofía, FCE, p 278-279.

de investigación”. Lo cual nos da pie para reflexionar sobre los dos grandes niveles de construcción de información/conocimientos: la doxa y al episteme.
4.1.3.    LOS DOS GRANDES NIVELES DE EXPLICACIÓN HUMANA: LA DOXA Y LA EPISTEME

En términos generales, se puede decir que existen por lo menos dos grandes niveles de construcción de “explicaciones”. El nivel del llamado “sentido común” (el nivel de la doxa, esto es, la “opinión general”, el nivel menos  profundo, menos auto-crítico y especializado)  y el nivel de la filosofía y la “ciencia” (la episteme, nivel más sistematizado, metódico, reflexivo, controlados y auto-crítico donde los juicios por norma son sometidos al diálogo y la crítica fundamentados en las leyes de la lógica o en evidencias empíricamente comprobables). Y aunque es importante aclarar que “esta distinción entre el saber-doxa y saber-episteme...parece más fundamental que la distinción ya tradicional entre el conocimiento vulgar y el conocimiento científico”3, es vital que de entrada definamos que entendemos por cada una.

Según Gustavo Tellez la “doxa” es el...
“....conjunto de opiniones comunes, creencias establecidas, ideas recibidas que se aceptan sin discusión. Se dice también del sentido común”4.

Por su parte, Ezequiel Ander-Egg ha señalado que....

“Según Platón, la doxa y opinión es apariencial y se contrapone a la ciencia y el saber verdadero. La recta opinión es el sentido común, pero no un saber verdadero. La recta opinión es el sentido común, pero no un saber cierto. Para Séller, la doxa no puede ser separada de la acción práctica, en ella está única y exclusivamente su verdad. Pero no en la praxis como totalidad, y ni si quiera en un conjunto relativamente grande de acciones, su verdad, por el contrario, se muestra cada vez en tipos particulares de acciones concretas conseguidas   Por el contrario, la episteme, no constituye nunca un saber relativo a una sola
cosa, sino que s un saber sobre una cosa en relación con otras cosas (conjuntos). Esta actitud no es práctica, sino teorética. Conocer un fenómeno en el plano de la episteme no significa simplemente poder reaccionar ante él (o bien saber producir), sino conocer la conexión que lo liga a otros fenómenos, captar el puesto que ocupa en el sistema de otros fenómenos Mientras la doxa, como el saber cotidiano, es indemostrable e irrefutable en sus
datos y preceptos, la episteme –como saber de la ciencia- posee un doble sistema de referencia. Por un lado (sus verdades) deben ser válidas en la realidad (praxis) y por otro lado deben ser situables dentro de un determinado sistema cognoscitivo”5.



3 Ander-Egg, Ezequiel (2001). Capítulo I. En el libro Métodos y técnicas de investigación social. Acerca del conocimiento y del pensar científico. Grupo Editorial Lumen. Hvmanitas. Buenos Aires Argentina-México. p 47.
4 Tellez Iregui, Gustavo (2002) Pierre Bourdieu. Conceptos básicos y construcción socioeducativa,
Universidad Pedagógica Nacional, Educadora de educadores, Bogota, Colombia, p 206
5 Ander-Egg, Ezequiel (2001). Capítulo I. En el libro Métodos y técnicas de investigación social. Acerca del
conocimiento y del pensar científico. Grupo Editorial Lumen. Hvmanitas. Buenos Aires Argentina-México. p 47


En otras palabras, el llamado sentido común, ingenuo y auto-referencial, implica un “cierre lingüístico” a nuevos significados y casi siempre expresa algún tipo de conocimiento individual, particular, no sistemático, acrítico, construido a partir de las experiencias y vivencias particulares. La episteme o ciencia por el contrario, a partir del diálogo, la lógica, la argumentación y la critica, implica un proceso constante de cierre (respuestas)  y  apertura (preguntas), de creación y negociación sobre nuevos significados, aprendizajes, hallazgos y evidencias. Lo cual no debe hacernos olvidar que...
...una actitud científica hace a la persona más persona, puesto que, frente a los problemas de la vida cotidiana (desde los más personales o aquellos que o, implicaciones o se derivan de las situaciones políticas, culturales, sociales y económicas, pasando por las innumerables cuestiones que tienen que ver con la vida en convivencia), tener una actitud científica es, también, una aptitud general para tratar problemas, relacionar las cosas y para evitar las superficialidades, la “opinionitis” acerca de todo lo existente y decir las cosas simplemente porque se dicen6.

4.1.4.   LA CUESTIÓN DEL CONOCIMIENTO

Como todo en el universo, los seres vivos se despliegan y desarrollan a través  de  procesos (por lo regular “circulares”). Uno de los procesos más importantes  de todo ser vivo es el de “conocer”, proceso que tiene como producto al “conocimiento”. Por lo mismo se puede decir que conocer es un proceso eminentemente biológico.

Pero vayamos por partes. Todos los seres vivos poseen una estructura biológica. Dicha estructura biológica condiciona su modo de “operar” en el mundo, pero sobre todo, su  modo de “conocerlo”. Está muy claro: de acuerdo al tipo de percepción y estructura biológica que se posea es el tipo de conocimiento que se desarrolla. De ahí que todo conocimiento sea la “acción”  y el “efecto” de conocer, de un conocer en particular. Y es  que el conocimiento como “producto” y “efecto” está inmerso siempre dentro de un “proceso”, un intento por saber que nunca termina, pues por la propia dinámica cambiante del universo no hay forma de que exista un “conocimiento acabado”, más bien lo que sí   hay son “conocedores”, seres vivos que por distintas circunstancias terminan sus procesos epistemológicos y búsquedas, sus luchas y aventuras cognoscitivas.





6 Ander-Egg, Ezequiel (2001). Capítulo I. En el libro Métodos y técnicas de investigación social. Acerca del conocimiento y del pensar científico. Grupo Editorial Lumen. Hvmanitas. Buenos Aires Argentina-México. p 129

Muy bien, pero ¿cuál es el fin u objetivo del conocimiento? Todo conocimiento tiene un fin “práctico”: permitir que los seres vivos se acoplen con “éxito” a su entorno.  En  este sentido, es un hecho que todos los seres vivos sobreviven (en gran parte) por el conocimiento que sobre su entorno o medio desarrollan, generan y construyen.

No hay duda: el conocimiento de los seres vivos es algo que se “construye” a partir de la experiencia, la comunicación, la memoria y el método del “ensayo y el error”. Y es que construir conocimiento a partir de complejos procesos de comunicación e interacción, es la forma en que los seres vivos han encontrado para “acoplarse” eficazmente a su medio y sobrevivir en él. Por ello, se puede finalmente decir que el conocimiento es un conjunto de saberes, habilidades y competencias que le permiten a un sujeto operar sobre el mundo para transformarlo.

4.1.5.   EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO


De entre todos los conocimientos humanos, los conocimientos científicos,  por  sus procesos metódicos y críticos de construcción, han sido valorados en los últimos siglos como los más “probables” o “certeros”.
“El conocimiento científico de la realidad es objetivo, significa: a)que concuerda aproximadamente con su objeto; vale decir, que busca alcanzar la verdad fáctica; b) que verifica la adaptación de las ideas a los hechos recurriendo a un comercio peculiar con lo hechos (observación y experimento), intercambio que es controlable y hasta cierto punto reproducible”7.

Por eso, una de las principales características del conocimiento científico es que es...
“...es racional, porque las ideas del investigador no se amontonan caóticamente o, simplemente, en forma cronológica, sino que se organizan en sistema de ideas, esto es, en conjuntos ordenados de proposiciones (teóricas) (Bunge: 16)”8.

En este sentido, hay que aclarar que el “origen” o área de acción del conocimiento científico....




7  Ornelas Delgado, Jaime (1998). I Ciencia y el método. En el libro Guía para la elaboración y presentación de trabajos  de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p14.
8 Ornelas Delgado, Jaime (1998). I Ciencia y el método. En el libro Guía para la elaboración y presentación de trabajos
de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 15.

“...es la realidad (todo lo existente) que se explica racional y ordenadamente para ser transformada. Los hechos, sin embargo, por sí mismos nada explican”9.

Así, por nacer de la aplicación del “método científico”10, el conocimiento científico (que por vía de la etiología busca las “últimas causas” de las cosas) suele ser siempre un conocimiento de carácter eminentemente colectivo, reflexivo, razonado, vigilado, sistemático11...
No cabe duda: la utilidad de los conocimientos científicos es enorme pues nos ayudan a enfrentar y tratar de resolver gran parte de los “problemas técnicos” que históricamente se nos presentan. Con ellos, desde luego, se construyen las explicaciones científicas que (dándole su forma y razón de ser a la CIENCIA) no son sino el...
establecimiento de las causas que originan los fenómenos, la determinación de las formas
que éstos adoptan en determinado momento o durante el transcurso del tiempo, o el señalamiento de los efectos que tiene un fenómeno en una situación o contexto históricamente determinado. La explicación científica se logra cuando se basa en una teoría y se utilizan procedimientos adecuados y precisos”12.

Desde luego, aquí las teorías científicas para funcionar tienen que resistir la crítica racional y la comprobación empírica. Y quizá por ello, además de ser sistemáticos,  poseer  controles críticos más efectivos y pretender  la “universalidad”, otra de las  características  de los conocimientos científicos es que se obtienen a partir de campos/disciplinas,  personas e instituciones “especializadas”.


4.2.  LA CIENCIA










9  Ornelas Delgado, Jaime (1998). I Ciencia y el método. En el libro Guía para la elaboración y presentación    de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p17
10 Método. El término tiene dos significados fundamentales: 1) toda investigación u orientación de la
investigación; 2) una particular técnica de investigación. El primer significado no se distingue del de “investigación” o “doctrina”. El segundo significado es más restringido e indica un procedimiento de investigación ordenado, repetible y autocorregible, que garantiza la obtención de resultados validos. Abbagnano, Nicola (1986) Diccionario de Filosofía, Fondo de Cultura Económica. p 802
11 En este sentido, es crucial reconocer que una de las características de la información y el conocimiento científicos, es que se obtienen y construyen con metodologías y “técnicas de investigación”.
12 Rojas Soriano, Raúl (1989). Investigación social teoría y praxis. Editorial Plaza y Valdez. México. p 145

Por un lado la “ciencia” es un campo, un ámbito de explicación humana que “se ocupa de los hechos de la vida real. Esos hechos son la materia prima, el material que ha de ser sometido a la actividad científica”13.

La ciencia es un intento organizado y siempre colectivo de explicar la “realidad”. Es  decir, es un conjunto de instituciones y personas que divididos en distintos campos del saber se encargan de producir, organizar y comunicar conocimiento e información científica cuyo principal objetivo es resolver problemas y ensanchar nuestra visión del mundo.

Al respecto, el filósofo de la ciencia Mariano Artigas ha comentado que...

a)   “El término ciencia deriva de saber y, en sentido amplio, cualquier saber puede ser denominado ciencia. De modo más estricto, la ciencia es un saber demostrativo, en el que se llega al conocimiento mediante pruebas lógicas o demostraciones; a partir de lo conocido, se alcanza lo que puede deducirse de ello, utilizando la lógica como instrumento”14.

b)    “Aristóteles definió la ciencia como un conocimiento cierto obtenido mediante demostraciones a partir de las causas: consideramos tener ciencia sobre algo...cuando creemos conocer la causa en virtud de la cual es la cosa, que ella es efectivamente causa de aquella cosa, y que no es posible que fuera de modo distinto de como es...En consecuencia, es imposible que aquello de lo que hay ciencia en sentido propio se diversamente de como  es en realidad. Ahora, si hay algún otro modo distinto de tener ciencia (conocimiento intuitivo de los principios) lo diremos enseguida; por el momento decimos que tener ciencia es saber por demostración. Digo demostración al silogismo científico; llamo científico a  aquel  silogismo en base al cual, por el hecho de poseerlo, tenemos ciencia. Entonces, si tener ciencia es lo que hemos dicho (conocer la causa), es necesario que la ciencia demostrativa proceda de premisas verdaderas, primeras, inmediatas, más conocidas, anteriores y causa de las conclusiones. De tal modo en efectos los principios pertenecen también a lo demostrado. El silogismo en efecto subsiste también estas condiciones, mientras la demostración no puede subsistir sin ellas, ya que no produciría ciencia”15.

Por otro lado, Jaime Ornelas ha dicho que....

a)  “La ciencia es una explicación en tanto describe los procesos existentes en la realidad, así como sus fases sucesivas y coexistentes. Su objetividad radica en reconocer a la realidad existente fuera de la conciencia del sujeto cognoscente. Esta exigencia de objetividad del conocimiento científico significa que éste “puede ser comprobado por cualquier sujeto y que se le puede verificar en todo momento”"16.





13  Ornelas Delgado, Jaime (1998). I Ciencia y el método. En el libro Guía para la  elaboración y presentación  de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 17.
14 Artigas, Mariano (1992).Capítulo I. El objetivo de la ciencia. En el libro de Filosofía de la ciencia
experimental. Ediciones Universidad de Navarra. Pamplona. España. p 36
15 Artigas, Mariano (1992).Capítulo I. El objetivo de la ciencia. En el libro de Filosofía de la ciencia experimental. Ediciones Universidad de Navarra. Pamplona. España. p 36-37
16 Ornelas Delgado, Jaime (1998). I Ciencia y el método. En el libro Guía para la elaboración y presentación
de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 14.

b)  “La ciencia tiene que ser un conocimiento que requiere de una serie de principios, sobre todo de contrastación, y tiene que ver con la formulación de hipótesis, de teorías y con los métodos para contrastar con la realidad, no solamente hacia el interior de la comunidad científica”17.

De lo cual podemos inferir que la ciencia es al mismo tiempo una “actividad”, un proceso una “cosmovisión” y un modo de “enfrentarse cognitivamente” al mundo, pero sobre todo, representa el esfuerzo por luchar contra la ignorancia18 humana que es el fundamento de toda búsqueda de saber y conocimiento.
“En síntesis podremos decir que la ciencia no es sólo un develamiento de la realidad (lo real concreto), hay muchas formas de conocimiento que, a su vez, develan lo real o que ofrecen un conocimiento cierto, o más o menos ajustado a cierto proceso de lo real. La ciencia tiene que ser un conocimiento que requiere de una serie de principios, sobre todo de contrastación, y tiene que ver con la formulación de hipótesis, de teorías y con métodos para
contrastar con la realidad, no solamente hacia el interior de la comunidad científica”19.

4.2.1.     DISCIPLINAS CIENTÍFICAS: ¿CÓMO SE CLASIFICAN LAS DIFERENTES ÁREAS DEL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO?

Debido a que el ser humano es imperfecto, finito y limitado, y el cosmos por conocer es enorme, cambiante y complejo, los esfuerzos humanos encaminados a producir conocimientos científicos inevitablemente se han tenido que organizar, fragmentar, concentrar y dividir por áreas o disciplinas de especialización.

Históricamente, el principal criterio que se utiliza para demarcar o dividir a estos esfuerzos  o disciplinas, son los “objetos de estudio” en los que cada científico concentra su atención
o enfoca sus energías cognitiva. En este sentido, es crucial señalar que la primer gran demarcación o división disciplinar dentro de la ciencia, es la que se ha trazado entre aquellas disciplinas que se dedican a estudiar los “fenómenos naturales” y las  que  estudian los “fenómenos sociales”. Como se sabe, a las primeras se les ubica dentro de   las llamadas CIENCIAS NATURALES y a las segundas dentro de las CIENCIAS SOCIALES.




17  Ornelas Delgado, Jaime (1998). I Ciencia y el método. En el libro Guía para la  elaboración y presentación  de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 15.
18 La ignorancia es el fundamento de las acciones genuinas del conocer dentro de la ciencia. Sí, la ignorancia científica
es la madre de toda sabiduría, de toda aventura científica.
19 Ornelas Delgado, Jaime (1998). I Ciencia y el método. En el libro Guía para la elaboración y presentación
de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 15

Y aunque los objetivos de ambas son semejantes en la medida en que estas dos grandes áreas buscan generar un mayor conocimiento del cosmos que nos permita un “dominio controlado” de nuestro entorno vital, entre ellas hay distintas y substanciales diferencias.
¿Cuáles son? Según Mariano Artigas...
“Las diferencias entre las ciencias naturales y las humanas son patentes. La principal se refiere al objeto de estudio: las ciencias experimentales estudian la naturaleza, y por eso se suelen denominar también ciencias naturales, y las ciencias humanas estudian el ser humano. Si tenemos en cuenta que el hombre es un ser natural que, al mismo tiempo, trasciende la naturaleza por sus dimensiones espirituales, advertimos que, en sus dimensiones naturales, el ser humano es también objeto de las ciencias naturales: es objeto de la física y de la química si consideramos su masa, su composición química, y las demás propiedades del nivel físico-químico, y es objeto de la biología si consideramos  las estructuras y funciones que pertenecen al nivel biológico. Pero las ciencias humanas se ocupan de problemas en los que intervienen las dimensiones espirituales, porque se encuentran implicadas acciones racionales dirigidas hacia fines y, por  consiguiente, interviene la libertad20. Esta es la razón más profunda de las múltiples diferencias que se
encuentran entre las ciencias experimentales y las ciencias humanas”.21

Por otro lado, algo que según Artigas y muchos otros científicos también distingue a las Ciencias Naturales y Sociales, es su “objetivo cognitivo”. De ahí que....
“Para expresar las diferencias entre las ciencias naturales y las humanas suele decirse que en las primeras alcanzamos una explicación de los fenómenos, y en las segundas, una comprensión. Explicamos algo cuando mostramos que es el resultado de unas leyes o exposiciones generales; por otro lado, la compresión supone entender las cosas de un modo menos impersonal y más relacionado, en cambio, con nuestra experiencia como personas. Ciertamente, esta distinción expresa una diferencia real: el conocimiento que podemos conseguir acerca del comportamiento de los átomos es muy diferente del que se refiere al comportamiento de otros seres humanos; en este último caso, la identidad de naturaleza nos permite alcanzar una comprensión mucho más personal, aunque no tenga la precisión típica
de las ciencias naturales”22.

De tal modo que...
“Las diferencias entre las ciencias humanos y las naturales se centran en torno a la tensión que existe entre sujeto y objeto, libertad y necesitad, significado y estructuras, comprensión   y explicación, valores y hechos, fines y causas, ausencia de valores y compromiso, intencionalidad y experimentación, particularidad y universalidad. En cada una de estas dicotomías puede existir grado, pero ello no impide que la singularidad del ser humano ponga






20 “En las ciencias  humanas  intervienen las  dimensiones  específicamente humanas  que incluyen la libertad, y por tanto, las leyes que conseguimos en esas ciencias no tienen fiabilidad propia  de  la  ciencia  experimental. Cuando interviene la libertad, no existen reglas fijas y, por ende, no se pueden realizar experimentos repetibles, no se pueden formular leyes constantes, y tampoco podemos predecir el futuro utilizando leyes fijas que no existen”. Artigas, Mariano (1999). El método de las ciencias.  Capitulo  V.  En el libro Filosofía de la ciencia. Ediciones Universidad de Navarra EUNSA. Pamplona. España. p 187-188
21 Artigas, Mariano (1999). El método de las ciencias. Capitulo V. En el libro Filosofía de la ciencia. Ediciones Universidad de Navarra EUNSA. Pamplona. España. p 187
22 Artigas, Mariano (1999). El método de las ciencias. Capitulo V. En el libro Filosofía de la ciencia. Ediciones Universidad de Navarra EUNSA. Pamplona. España. p 188-189

serios limites a la aplicación del método de la ciencia natural en los asuntos relacionados con la persona”23.

Una vez aclarado lo anterior, hay que recordar que dentro de las Ciencias de lo Natural existen dos grandes sub-áreas: la de las ciencias fácticas (que incluyen entre otras a la Física, la Química y la Biología) y las ciencias formales (alimentadas por la lógica y las matemáticas).

Por su parte, dentro de las disciplinas de las Ciencias Sociales es importante recordar que entre muchas otras, se encuentran la Economía, la Ciencia Política, la Sociología, la Antropología y la Psicología.


4.2.2.   ¿CUÁL ES LA SITUACIÓN ACTUAL DE LA CIENCIA EN MÉXICO?

“La investigación depende del tipo de sociedad donde se realiza, de la cultura y de la ecología específicas”. http://www,geocities.com/directorioricc/cultinv.htm

Como todo lo que se realiza intelectual y colectivamente, la producción social de conocimientos científicos (siempre compleja) depende de muchas cosas: de factores económicos, políticos, educativos y culturales. Esto es, la realización de actividades científicas no sólo requiere de pasión, curiosidad y rigurosa disciplina individual de quien la realiza, sino que también exige la disposición social de recursos humanos  y  materiales  que implican: grupos de investigadores, tiempo libre, salarios, libros, cursos, laboratorios, tecnología, computadoras, asistentes, viajes, publicaciones, coloquios, centros de investigación, edificios, secretarias, personal administrativo, en una palabra, instituciones.

Debido a ello, la ciencia que es un “motor” de desarrollo en sí misma,  depende  del contexto económico, político y sociocultural en el que se desenvuelva. Al punto que hoy en día y en el contexto del asimétrico mundo global-neoliberal en el que vivimos, los países donde más desarrollo económico-político hay, es donde regularmente más se apoyan las actividades científicas; mientras que en los países “más pobres” o incluso en aquellos en “vías de desarrollo” la situación es totalmente opuesta.




23 Artigas, Mariano (1999). El método de las ciencias. Capitulo V. En el libro Filosofía de la ciencia. Ediciones Universidad de Navarra EUNSA. Pamplona. España. p 191-192

Un buen ejemplo de esto, es el caso de México, cuya actual situación en materia de  ciencia, para comprenderla, exige que antes nos cuestionemos sobre la historia de su tradición científica. Veamos algunos comentarios sobre el devenir de esta tradición:

a)  En la época prehispánica:
“La tradición de la ciencia en México, si bien no es continua, sí tiene antecedentes prehispánicos, donde las grandes civilizaciones tuvieron un cuerpo de saberes que utilizaron en su vida cotidiana. Tal es el caso de los vínculos astronómicos mayas, que permitieron elaborar calendarios exactos que el solar que actualmente utilizamos. El manejo del calendario repercutió en la organización del tiempo, indispensable para un pueblo de agricultores. También el hallazgo del cero matemático, permitió grandes exploraciones en el pensamiento matemáticos. En la construcción, desarrollaron técnicas específicas para techar (por ejemplo, el arco maya), fueron maestros en la argumentación de espectaculares construcciones. La limitación técnica, en todo Mesoamérica, fue el desconocimiento aplicado de la rueda. Sólo se utilizó en juguetes y orejeras, pero no tuvo un uso práctico para el transporte de materiales, y personas. En el campo de la salud, los conocimientos fueron tan amplios que incluso hoy, junto a la medicina occidental, sobrevive la medicina tradicional, a la par que los médicos, practican los curanderos y la población recurren a los remedios
herbolarios mezclados con amuletos”24.

b)  Durante la Colonia:
“...desde finales del siglo XVI, existió en la nueva España un colectivo de estudiosos que incursionaron tanto en las matemáticas puras y aplicadas como en la astronomía. Sus preocupaciones se acercaban a las corrientes científicas europeas que sentaron las bases de la ciencia moderna. Prevalecía el empirismo, la preeminencia del método inductivo sobre el deductivo y el uso del lenguaje matemático”25.

c)  Durante la época de México Independiente:

“En los primeros tiempos del México independiente, se publican trabajos de los alumnos de las universidades en los que se dan a conocer los adelantos en la física y en la química”26.

d)  Durante el Siglo XIX:

“Hasta finales del siglo XIX, el país mantuvo pocos cambios en el perfil del quehacer científico nacional. Su énfasis estuvo dado en la geología y mantuvo una dependencia de la ciencia y de la tecnología europea. En esa época se crearon instituciones científicas dedicadas a la investigación de la flora, la fauna, los minerales; estudios de fenómenos meteorológicos y geológicos”27.

e)  Durante la época pos-revolucionaria:



24 Jiménez-Ottalengo, Regina y Moreno Valle, Lucina (1997). El entorno cognitivo cultural. Capítulo 3 del libro Sociología de la Educación. Editorial Trillas. p 133
25 Jiménez-Ottalengo, Regina y Moreno Valle, Lucina (1997). El entorno cognitivo cultural. Capítulo 3 del
libro Sociología de la Educación. Editorial Trillas. p 134
26 Jiménez-Ottalengo, Regina y Moreno Valle, Lucina (1997). El entorno cognitivo cultural. Capítulo 3 del libro Sociología de la Educación. Editorial Trillas. p 134
27 Jiménez-Ottalengo, Regina y Moreno Valle, Lucina (1997). El entorno cognitivo cultural. Capítulo 3 del
libro Sociología de la Educación. Editorial Trillas. p 135

“El periodo posrevolucionario se perfila como el iniciador de a institucionalización de la ciencia y de la tecnología mexicana... En la década de los cincuenta la investigación se centraba en la medicina, la biología, la químico y las matemáticas, además de la física nuclear, la economía y la antropología. En esos años se crearon el Instituto Mexicano de Investigaciones Tecnológicas y los Laboratorios Nacionales de Fomento Industrial. La Universidad Nacional Autónoma de México, centra gran parte de la investigación científica que se realiza en el país en sus institutos, tanto de la coordinación científica como de la coordinación de humanidades. En la tarea destaca también el Instituto Politécnico Nacional. De estas instituciones surgieron otras que diseminaron la tarea de investigación científica a
lo largo del país”28.

f)  Después del periodo de la industrialización y urbanización del país:

“En 1950, se funda el Instituto Nacional de Investigación Científica (INIC) que más tarde daría paso a la creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) con el que culmina el proceso de institucionalización de la ciencia y de la tecnología en México”29.
“Una de las preocupaciones del CONACYT es la formación de recursos humanos para lo cual instrumentó el Sistema Nacional de Investigadores, en 1984, pensando como un organismo que otorgara beneficios económicos a los profesionales de la investigación con base en la productividad y la calidad de sus trabajos. En general la política federal en materia de cínica y tecnología privilegia las ciencias naturales sobre las culturales, a las instituciones públicas sobre las privadas. Por otro lado, los analistas del desarrollo científico en México manifiestan preocupación por la existencia de incertidumbre en los procedimientos de dictaminación y evaluación, tanto para la asignación de recursos como para la incorporación al Sistema Nacional de Investigadores. Por otro lado, la proporción que el país asigna del Producto Nacional Bruto al rubro de desarrollo científico es inferior al que dedican países con gran
desarrollo en esta materia como Alemania, Japón y Estados Unidos”30.

Pero ¿cuál es la situación actual de la ciencia en nuestro país? Un dato que puede ilustrarnos rápidamente acerca de esta pregunta es el siguiente: según informes del Conacyt nuestro “país necesita 80 mil investigadores y apenas cuenta con 25 mil”31. Lo  cual revela que en proporción al tamaño total de la población en nuestra nación hay pocos investigadores, sino que además señala que por diversas causas no se están formando a los “nuevos cuadros” en este campo. ¿Por qué?
“La mayoría de los universitarios mexicanos no ven en la investigación una forma de desarrollo profesional ni de éxito económico, por ello, solo mil estudiantes de licenciatura optan cada año por esta profesión, según estadísticas del CONACYT”32.

Desde luego, las razones que han desembocado en el desprecio o escaso apoyo a la




28 Jiménez-Ottalengo, Regina y Moreno Valle, Lucina (1997). El entorno cognitivo cultural. Capítulo 3 del libro Sociología de la Educación. Editorial Trillas. p 135
29 Jiménez-Ottalengo, Regina y Moreno Valle, Lucina (1997). El entorno cognitivo cultural. Capítulo 3 del
libro Sociología de la Educación. Editorial Trillas. p 135
30 Jiménez-Ottalengo, Regina y Moreno Valle, Lucina (1997). El entorno cognitivo cultural. Capítulo 3 del libro Sociología de la Educación. Editorial Trillas. p 136
31  Periódico Reforma, Faltan investigadores en México, a 18 de agosto de 2002
32  Periódico Reforma, Faltan investigadores en México, a 18 de agosto de 2002

ciencia mexicana, son muchas: crisis económicas, políticas científicas erradas y burocratizantes, bajo nivel educativo de los ciudadanos, falta de “visión” por parte del gobierno y la iniciativa privada, pero sobre todo, escasa atención al desarrollo de  la  “cultura científica” de  la población. Problemas todos  ellos que por su puesto contrastan  con la excelencia alcanzada por muchos de nuestros “pocos” científicos e instituciones dedicadas a la investigación, cuyos aportes –por cierto- han sido reconocidos en muchas partes del mundo.

Vaya paradoja: en nuestro país casi no se apoya la ciencia pero si contamos con algunos muy buenos investigadores. Tal vez por eso el científico Marcelino Cerejido alguna vez comentó que en México ya tenemos investigación pero no CIENCIA…
“Latinoamérica produce investigadores excelentes, que publican en las mejores revistas internacionales, forman parte de los planteles profesorales de las mejores universidades del mundo y obtienen todo tipo de distinciones, incluido el famoso Premio Nobel. En cambio no tenemos ciencia, porque esta depende de forma crucial de que al menos una parte suficientemente poderosa de la sociedad tenga una visión del mundo compatible con ella  que, lamentablemente, nuestra sociedad no la ha desarrollado”33.

Como se sabe, para que un país desarrolle “ciencia” no sólo hacen falta científicos talentosos y brillantes, sino condiciones políticas, sociales y económicas que favorezcan el desarrollo de las instituciones que los forman, apoyan y mantienen.
“Nuestros investigadores suelen ser personas muy cultas e ilustradas, ellos si llegan a tener una visión del mundo compatible con la ciencia, solo que conforman un ínfimo porcentaje de la sociedad latinoamericana y no tiene conexión alguna con el poder. El problema es que eso los convierte en una suerte de extranjeros, exiliados en su propio país, pues aun en el caso que se los apoye, pocas veces se los necesita y se los ensambla aun aparato científico, técnico, productivo del que se carece”34.




Pero ¿de qué sirve que tengamos algunos muy buenos investigadores si la sociedad y sus instituciones en general no los reconocen ni los aprovechan? O la otra esclarecedora pregunta: “¿qué visión del mundo mueve a nuestras sociedades a confiar más en sus santos que en sus investigadores?”35. No cabe duda, la respuesta está en que la sociedad mexicana por carecer de una visión compatible con la ciencia, “no puede aprovechar las contribuciones de sus creadores”36. Es una cuestión pues de cultura, de sentido, de educación, en fin, de política. De ahí que el reto sea….
33 Cerejido, Marcelino ()  ¿Por qué  no tenemos ciencia? p  18 34  Cerejido, Marcelino () ¿Por qué no tenemos ciencia? p 128    35 Cerejido, Marcelino ()  ¿Por qué  no tenemos ciencia? p  15 36 Cerejido, Marcelino () ¿Por qué no tenemos ciencia? p 114

“…crear una verdadera cultura científica es decir, un ambiente de comprensión, de crítica informada, en el que no resulte esotérico estudiar, leer, platicar, interesarse por la ciencia”37.

4.3.  LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

“Investigar es hacer ciencia y viceversa: hacer ciencia es investigar”38.

Como suele pasar con toda actividad humana, hay muchas ideas y representaciones simbólicas de lo que significa “investigar científicamente” el mundo. En algunos casos,  dicha actividad se suele presentar como algo “rígida”, estrictamente “racional” y fría; en otros casos se le representa como una acción cálida y flexible o como una  oportunidad para aprender y transformar. Por ello, es importante remarcar que para entender mejor lo que es “investigar”, es indispensable quitarle el tono “reverencial” al término.

Para lo cual lo primero que tenemos que hacer es recordar que “investigar” (en términos etimológicos) quiere decir “examinar sistemáticamente, observar o tratar de  descubrir  algo”, pues viene del latín investigare que significa “buscar cuidadosamente,  seguir  la pista, descubrir la huella, buscar los rastros”. En otras palabras, investigar es buscar/construir información para “configurar sentido” y conocimiento. Es, también, cualquier esfuerzo (informal o formal, como en el caso de la ciencia) por “descubrir” algo que “no se conoce”, o por descubrir que “no se sabe algo”. Es siempre una manera planificada, cautelosa, sistemática y confiable de descubrir o profundizar  el  conocimiento de algo.
“Investigar significa buscar, indagar, obviamente para obtener conocimientos nuevos. El trabajo de investigación es un proceso que requiere de una metodología y de técnicas especificas, con las cuales se podrá garantizar el desarrollo sistemático y coherente de la investigación”39.

En este sentido, debe quedar claro que investigar es una acción y un proceso, no necesariamente predecible ni lineal, que puede comenzar en distintos puntos y que implica llevar a cabo distintas actividades “cotidianas”: como preguntar, escuchar, observar, registrar respuestas, elegir, leer, resumir, organizar, escribir, presentar y




37 Cerejido, Marcelino () ¿Por qué no tenemos ciencia? p 122
38  Ornelas Delgado, Jaime (1998). I Ciencia y el método. En el libro Guía para la  elaboración y presentación  de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad
Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 20
39 Robles, Francisco () p 17

comunicar…Ejerciéndolas todas ellas, siempre de una manera cíclica, metódica y  profunda.


Así...

“En sentido amplio la investigación es un proceso inquisitorio de fenómenos con el propósito de explicarlos y comprenderlos”40.


De ahí que tenemos que aceptar que cuando hablamos específicamente de la “investigación científica”, hablamos de…
“…la investigación como búsqueda de nuevos conocimientos, en un sentido semejante al que expresa el término invención. Puede tratarse de conocimientos puramente teóricos o experimentales o de cualquier tipo intermedio”41.
Por lo mismo, debe quedar claro que…

Las tareas de la actividad científica, por tanto, resultan ser mucho más que registrar y coleccionar datos de los hechos y procesos; es más bien una actividad encaminada a descubrir la esencia oculta tras la apariencia de los fenómenos, comprender la concatenación existente entre ellos y establecer las leyes que rigen su aparición, desarrollo y
transformación”42.
Y es que “saber investigar no es saber metodología, sobre todo si  esta  metodología reduce el proceso de investigación a un proceso de búsqueda frío y lógico.  Saber  investigar es, en principio, saber pensar profundamente sobre algo”43.
Se trata al fin y al cabo de un “proceso” de indagación sobre la realidad, que consiste más  o menos en las siguientes acciones:

“...a) planteamiento del problema y determinación del objeto de estudio; b) recopilación de toda la información posible sobre ese objeto y de hechos relacionados con él; c) establecimiento de una hipótesis sobre el comportamiento del fenómeno o fenómenos que se estudian; d) análisis de las tendencias de su desarrollo en un desarrollo en un plazo adecuado; e) confirmación de la hipótesis y construcción, confirmación o superación de una teoría; y f) presentación de manera clara y sencilla los resultados, o conclusiones, de la
investigación efectuada sobre el fenómeno o fenómenos abordados””44.




40 Balcells I. Junyent (1994). El método inductivo o empírico. Capítulo 3. En el libro La investigación social. Introducción a los métodos y las técnicas. Editorial Escuela Superior de Relaciones Públicas. PPU. Barcelona. p 71
41 Artigas, Mariano (1992).Capítulo I. Tipos de actividad científica. En el libro de Filosofía de la ciencia
experimental. Ediciones Universidad de Navarra. Pamplona. España. p 66
42  Ornelas Delgado, Jaime (1998). I Ciencia y el método. En el libro Guía para la  elaboración y presentación  de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad
Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 17
43 Martínez, Miguel (s/f). El instrumento básico de investigación es la personalidad del investigador. En el libro Comportamiento humano. Nuevos métodos de investigación. Ed. Trillas. p 98
44 Ornelas Delgado, Jaime (1998). I Ciencia y el método. En el libro Guía para la elaboración y presentación
de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 20.

Por todo esto, la investigación científica puede finalmente definirse como…

“…la actividad intelectual y práctica debidamente estructurada que se apoya en teorías e hipótesis, y utiliza técnicas e instrumentos de recolección y análisis de datos con el propósito de conocer objetivamente las causas y consecuencias o las modalidades que adoptan los fenómenos en determinado momento o durante el transcurso del tiempo”45.

En pocas palabras, la investigación científica es el conjunto de decisiones  y  procedimientos que se utilizan dentro de las Ciencias para configurar información, conocimiento y sentido sobre cualquier aspecto de lo “natural” y lo “social”. Se trata por su puesto de un tipo específico de “investigación” que se practica a partir de la aplicación del llamado método científico (que incluye la búsqueda de la “verdad” a partir de la argumentación, la comprobación y la experimentación) y que  pretendiendo  constantemente la acariciada “universalidad”, así como la “objetividad”, busca comunicar sus “hallazgos” con el fin de alcanzar “acuerdos” que sean válidos para una comunidad científica determinada.

4.4.  LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICO-SOCIAL
Partiendo de que una investigación científica es un conjunto de decisiones y  procedimientos encaminados a la construcción de un determinado tipo de información (sobre algún fenómeno), que al tener la posibilidad de convertirse en conocimiento nos permita “operar” (actuar) sobre el mundo (la vida social, lo social), podremos decir que por el área a la que pertenecen hay dos grandes tipos de investigación científica: la que se realiza dentro de las Ciencias Naturales y la que se hace dentro de las Ciencias Sociales.   Y aunque ambas nacen de la aplicación del método científico, entre ellas hay diferencias sustanciales en cuanto a la forma de aplicarlo, así como en sus respectivos “objetos”, metodologías, teorías y objetivos.

Por su “objeto de estudio”, además de buscar la “explicación”, dentro de las Ciencias Naturales se realiza un tipo de “investigación científica” mucho más formalizadora, a veces más experimental, “objetiva” (en el sentido de distancia crítica), tendiente a la búsqueda de leyes, es más predictiva, se basa mucho más en modelos matemáticos, trata de desembocar en “tecnología” y hace mayor énfasis en el trabajo de “laboratorio”.





45 Rojas Soriano, Raúl (1989). Investigación social teoría y praxis. Editorial Plaza y Valdez. México. p 156

Por su parte, la investigación científico-social que puede definirse como el conjunto de decisiones y procedimientos que se utilizan dentro de las Ciencias Sociales  para  configurar información, conocimiento y sentido sobre cualquier aspecto de “lo social”;  tiende más a buscar la “comprensión”, es más compleja por que su “objeto de estudio” son otros seres humanos, no necesariamente busca “leyes”, en ella la “objetividad”  se construye más como mecanismo “inter-subjetivo de vigilancia mutua” y trabaja por  lo regular con elementos de corte más semiótico y signico (palabras, interpretaciones, expresiones, discursos, culturas).

Es importante decir que hay dos preguntas básicas que toda investigación social se  plantea: ¿qué es esto? (pregunta que implica siempre buscar información para describir algo), y ¿por qué sucede esto? (pregunta que implica utilizar la información recabada para elaborar análisis que permitan desarrollar la comprensión a partir de encontrar relaciones, hacer comparaciones, intentar generalizaciones y construir teorías).
Desde luego, investigar a partir de las Ciencias Sociales y Humanidades no es  simplemente “recopilar información”, ya que investigar lo social implica  sobre  todo  construir explicaciones (teorías). De hecho, la aplicación de una teoría convierte la mera recopilación de información en una investigación debido a que uno de los mayores propósitos de toda investigación es obtener generalizaciones válidas, pues es la manera más eficaz de aplicar la comprensión de un hecho a una amplia variedad de situaciones pertinentes.

4.4.1.   ¿PARA QUÉ SIRVE LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICO-SOCIAL?
“La ciencia crece a partir del conocimiento común y le rebasa con su crecimiento; de hecho, la investigación científica empieza en el lugar mismo en que la experiencia y el conocimiento ordinarios dejan de resolver problemas o hasta de plantearlos”46.
Debido a las “mitologías” que se han difundido sobre la ciencia, así como a la ignorancia social que sobre ella existe, hay una pregunta que constantemente se hacen muchas





46 Bunge, Mario citado por Ander-Egg, Ezequiel (2001). Capítulo I. En el libro Métodos y técnicas de investigación social. Acerca del conocimiento y del pensar científico. Grupo Editorial Lumen. Hvmanitas. Buenos Aires Argentina-México. p 45

personas sobre las Ciencias Sociales: ¿para qué sirve investigar lo social? La respuesta desde luego nunca será simple. Por ejemplo, Earl Babbie al respecto ha dicho que...

“No podemos resolver nuestros problemas sociales en tanto no comprendamos cómo surgieron y por qué persisten. La investigación en ciencias sociales ofrece un medio para examinar y entender la operación de los asuntos sociales. Brinda puntos de vista y procedimientos técnicos que revelan detalles que de otra forma escaparían a nuestra conciencia. Como dice el lugar común: muchas veces las cosas no son lo que parecen; la investigación de las ciencias sociales puede aclararlas”47.

En otras palabras, se realiza investigación científico-social para obtener información que nos ayude a responder preguntas (cuyas respuestas, desde luego, nos ayuden siempre a resolver un problema social). Es decir, para “construir” información y conocimiento que nos permita “configurar” cierto “sentido” a partir del cual podamos “operar” (actuar) de algún modo sobre el mundo social con la finalidad de resolver distintos problemas que obstaculizan la existencia humana.

Hay que dejarlo claro: no se investiga por erudición, sino por la permanente necesidad de resolver problemas concretos, así como por un deseo genuino de ampliar nuestra comprensión del mundo social para transformarlo.

Sin embrago, al igual que todo lo humano, la investigación científico-social -permeada por  la política- siempre se realiza “para algo” o al “servicio de algo”. De ahí que aunque se acepte que la investigación científico social "...es indispensable para que unos sepan de todos”48...el problema es que ese “saber” también puede servir para que “esos unos” puedan “dirigir” o “controlar” a sus “contemporáneos”.


4.5.  ¿CUÁL ES EL PROCESO DE UNA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICO-SOCIAL?

Si bien es cierto que toda investigación implica el cumplimiento de una serie de requisitos como son "procedimiento reflexivo, sistemático, controlado y crítico, que permite descubrir nuevos hechos o datos, relaciones o leyes, en cualquier campo del conocimiento






47 Babbie, Earl (2000). Prologo: la importancia de la investigación social. Capítulo 1. En el libro Fundamentos de la investigación social. Internacional Thomson Editores. Universidad de Chapman. México. p XX
48

humano"49; también es verdad que en el caso de  la investigación  estrictamente social,  para llegar a generar conocimientos, se requiere cruzar por un “proceso” muy específico.

De entrada, hay que decir que se trata de un complejo e interesante proceso (nunca lineal  y siempre distinto) cuyo principal objetivo es posibilitar la indagación de un asunto o problema el cual se estudia de manera sistemática y rigurosa. Proceso que por cierto...
“...implica formular de manera clara y precisa el asunto o problema a investigar, delimitar concreta y coherentemente el campo de estudio (tanto en su parte teórica como en sus implicaciones prácticas o acciones experimentales por realizar), la ejecución cuidadosa y sistemática de las acciones que correspondan, y la validación crítica del trabajo en su conjunto, para estar en posibilidad de obtener conclusiones válidas y concretas”50.

Hablamos pues de un proceso de investigación que involucrando distintos pasos o fases,  se encamina a “recopilar material informativo para ampliar conocimiento o profundizarlos, ordenarlos, sintetizarlos, analizarlos, obtener deducciones y exponerlas  coherentemente por vía oral y escrita”51.

De tal modo que si partimos de que “toda investigación social que quiera llevarse a cabo con seriedad debe reunir los requisitos propios del conocimiento científico de la realidad social, es decir, ha de ser realizada según las exigencias propias del método científico, estos con arreglo a los básicos criterios de certeza, universalidad y  causalidad”52;  siguiendo a los autores de “Cómo convertirse en un hábil investigador”, tenemos que señalar que el complejo proceso al que hemos aludido implica por lo regular los siguientes PASOS agrupados consecuentemente en tres distintas FASES:
PRIMER FASE: PLANEACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
Paso 1) Ubicar un “área” o ámbito general de interés
Paso 2) Ubicar un “tema específico” de concentración dentro de esa área
Paso 3) Ubicar un “problema practico” dentro de ese tema de concentración específico Paso 4) Plantear algunas “preguntas” sobre se problema
Paso 5) Redactar una “justificación” sobre la pertinencia de responder tales preguntas
Paso 6) Diseñar un Proyecto General de Investigación (con protocolos que indiquen cómo aplicar las técnicas de investigación que nos ayudarán a obtener la información para responder las preguntas que nos motivan)



49 Ander-Egg, EZEQUIEL. Introducción a las técnicas de investigación social. Ed. Hvmanitas Buenos Aires. 1978. 7ª edición p 23
50 Chavarria Ocarte, Marcela y Villalobos, Marueya (1993). ¿Qué es una tesis de licenciatura?. Capítulo 1.
Orientaciones para la elaboración y presentación de tesis. Ed. Trillas. México. p 11
51 Robles, Francisca (coord.) Introducción. En el artículo Taller de investigación y redacción. Rumbo al conocimiento. UNAM, FCPyS SUA México. p.5
52 Balcells I. Junyent (1994). Fases de la investigación social. Capítulo 9. En el libro La investigación social.
Introducción a los métodos y las técnicas. Editorial Escuela Superior de Relaciones Públicas. PPU. Barcelona. p 131


SEGUNDA FASE: EJECUCIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
Paso 1) Aplicar las técnicas de recopilación de la información elegidas en el proyecto Paso 2) Analizar la información “obtenida” o recopilada a partir de las técnicas de análisis Paso 3) Ordenar y organizar la información analizada
Paso 4) Interpretación (dotación de sentido) de la información a partir de la teoría elegida Paso 5) Construcción de las afirmaciones que respondan a las preguntas que motivaron la investigación
Paso 6) Revisar si las preguntas han sido respondidas satisfactoriamente

TERCERA FASE: PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS
Paso 1) Re-elaborar (a partir de las evidencias y afirmaciones obtenidas) el índice del Reporte Escrito que se producirá para dar a conocer los resultados de la investigación realizada
Paso 2) Iniciar (pensando siempre en el lector) el proceso de redacción del primer borrador de reporte
Paso 3) Dar a leer y someter a crítica el primer borrador
Paso 4) Hacer correcciones al primer borrador y redactar un segundo borrador Paso 5) Dar a leer y someter nuevamente a crítica le segundo borrador
Paso 6) Presentar el Reporte Escrito de la investigación con la finalidad de contribuir a la resolución del problema que generó todo el proceso de indagación anteriormente descrito



4.5.1.      DESCRIPCIÓN     GENERAL     DE    LAS    TRES    GRANDES    FASES    DE    UNA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

Como ya lo pudimos ver, de inicio a fin todo proceso de investigación científico-social se lleva a cabo en tres grandes fases durante las cuáles respectivamente se llevan a cabo   tres tipos de acciones que producen tres distintos tipos de documentos:

LA PRIMERA FASE DE UNA INVESTIGACIÓN: LA PLANEACIÓN

Lo que hay que hacer en la primera fase es: encontrar un área o ámbito temático de  interés, seleccionar un tema, ubicar un problema, plantear preguntas, planear acciones y organizar anticipadamente todo el proceso de la indagación. Cabe decir que el principal producto documental de esta fase es el “proyecto de investigación” y los distintos “protocolos” para aplicar las técnicas de investigación.

Partiendo de que siempre se debe realizar una investigación para responder ciertas preguntas en torno a un problema, se puede decir que en la elección de un tema de investigación, intervienen dos tipos de factores igualmente importantes:

-  Factores “objetivos”: que implican primero la existencia y ubicación (por parte del investigador) de un problema practico que se pueda transformar en un tema de investigación específico (que sea de interés y útil a la sociedad) sobre el cual se pueda presentar un enfoque novedoso.

-  Factores “subjetivos”: que implican el gusto o interés por el tema, capacidad para desarrollarlo, disponibilidad de tiempo, disponibilidad de recursos, disponibilidad de material necesario (bibliografía e instituciones documentales accesibles) y condiciones favorables para contactar colaboradores.

Cuando se percibe un problema y se elige un tema de investigación, lo primero que hay  que evaluar para ubicar su “pertinencia”, es su “amplitud”, su “utilidad”, el “tiempo” y los “recursos” que exige, el “enfoque” que precisa. Para ello, siempre que se quiere realizar u proceso de indagación es útil señalar ¿qué es lo que buscamos?, decir ¿para qué es?, aclarar ¿para quién es?, precisar ¿dónde? y ¿cómo se realizará?,

La elección del tema es un punto clave de la primera fase de toda investigación. Según Umberto Eco, se tiene que elegir un tema que sea accesible y que no rebase las fuerzas, recursos y capacidades del estudiante/investigador. Se deben deshechar temas muy amplios y generales; si no se habla otro idioma, se deben deshechar los temas que exijan lecturas en distintos idiomas. En resumen, para hacer una buena elección se  debe  delimitar muy bien el tema y los documentos sobre el mismo deben estar disponibles y no sobrepasar las capacidades del investigador.

De ahí en adelante, todo el proceso de la investigación será un ejercicio de permanente organización, disciplina, reflexión, atención y concentración. Por ello, aunque parezca  obvio, es importante reconocer los tres puntos siguientes: 1) Que no hay investigación sin “problemas” que resolver. 2) Que no hay investigación sin “preguntas” que responder. 3) Y que no hay preguntas sin “sujeto” que las formule y busque siempre, bajo el método científico, responderlas con el objetivo de solucionar el problema que las generó.


LA SEGUNDA FASE DE UNA INVESTIGACIÓN: LA DE EJECUCIÓN

Esta fase es en la que el investigador lleva a cabo el proceso de búsqueda que se planeó   y objetivó en el proyecto. Aquí fundamentalmente se “aplican” las distintas técnicas de investigación con el fin de buscar/recopilar y analizar la información, después aquí mismo  se organizan los datos obtenidos, se interpretan y construyen las respuestas a las preguntas realizadas. Los principales documentos que se obtienen como producto del trabajo durante esta segunda fase, son: Diarios de campo, Cuadernos  de  notas,  Bitácoras, Cuestionarios, Audio y Vídeo Grabaciones, Transcripciones de Entrevistas,

Fotografías, Dibujos, Gráficas, Tablas, Apuntes, Fichas de lectura y Listas de Referencias Documentales.

Evidentemente, según sea la naturaleza de lo que se investigue, la ejecución de una investigación se puede hacer por dos vías: la documental y la de campo.

La investigación documental o de gabinete (en tanto proceso de  “documentación”)  es aquel tipo de investigación que se lleva acabo cuando (por la “naturaleza de su objeto de estudio”, por decisiones metodológicas o por los objetivos de investigación) el sujeto investigador pretende construir conocimiento e información del mundo única y exclusivamente a partir de “documentos” (soportes de información):
“Investigación documental es un trabajo científico, que consiste en indagar, explorar y seguir la ruta de algo importante, recurriendo a fuentes escritas. Su empleo está en función de los objetivos que se pretendan en la tarea investigadora. La indagación se basa en supuestos válidos, en hipótesis o realidades probables que ameriten un trabajo de esta índole”.53

Una cosa importante: regularmente la investigación documental se realiza cuando  el  “objeto de estudio” no está (físicamente) disponible, cuando sólo se busca conocer sus antecedentes o cuando por pertenecer al pasado sólo hay información sobre él en documentos. Este tipo de investigación se hace cuando no se tiene que salir de alguna institución documental, cuando no se va más allá del escritorio o el laboratorio.

Por su parte, la investigación de campo  es  aquel  tipo de investigación que  se lleva a  cabo cuando (por la “naturaleza de su objeto de estudio”, por decisiones metodológicas o por los objetivos de investigación) el sujeto investigador pretende construir conocimiento e información científica a partir de acudir físicamente a los sitios o contextos donde se encuentra inmerso su “objeto de estudio”. En otras palabras...
“Es la que planea, organiza y dirige para captar información de la realidad empírica que se
estudia. Se utilizan diversas técnicas de recolección de datos, según sean las características del objeto de estudio, las hipótesis y objetivos y la disponibilidad de tiempo, personal y de recursos económicos y materiales. La investigación directa se apoya en la investigación documental, y la información que se obtiene en aquélla se convierte con el tiempo en fuente documental para nuevas investigaciones”.54







53 Chavarria Ocarte, Marcela y Villalobos, Marueya (1993). ¿Qué es una tesis de licenciatura?. Capítulo 1. En el libro Orientaciones para la elaboración y presentación de tesis. Ed. Trillas. México. p 41
54 Rojas Soriano, Raúl (1989). Investigación social teoría y praxis. Editorial Plaza y Valdez. México. p 156

La investigación de campo se lleva acabo cuando el “objeto de estudio” está  temporalmente al “alcance” y cuando por estar físicamente disponible, se busca conocer sus “opiniones” o “puntos de vista” o cuando corresponde al “tiempo presente” (está vivo). Este tipo de investigación se hace cuando el “objeto de estudio” exige al investigador salir de su contexto para dirigirse al ambiente donde se encuentra el objeto de estudio.

LA TERCERA FASE DE UNA INVESTIGACIÓN: LA DE PRESENTACIÓN DE LOS RESULTADOS
La lectura hace a un hombre completo, el discurso lo hace dispuesto, y la escritura lo hace exacto.

Francis Bacon

Después de haber cruzado por las dos primeras fases de un proceso de investigación; después de haber respondido las preguntas de investigación que motivaron  la búsqueda  de información y la construcción de conocimiento científico, llega el momento en que el sujeto investigador tiene que pasar a la tercera y última fase de su indagación: la de evaluación y presentación de resultados; fase donde tiene que asumir la obligación ética y política de COMUNICAR a la sociedad los hallazgos y conclusiones de su trabajo, de su “aventura cognitiva”. Desde luego, aquí los principales “productos” del trabajo son “nuevos documentos”: artículos científicos, presentaciones, ponencias, vídeos de divulgación, etcétera.

En otros términos, esta tercera fase tiene como principal objetivo lograr que  la  investigación trascienda al investigador. Para lo cual tendrá que buscar el modo de transformar sus hallazgos científicos en distintos mensajes o documentos que  puedan servir de apoyo a otros investigadores.

No se olvide que la tarea de la ciencia es resolver problemas y ensanchar nuestra visión  del mundo y que para ello es indispensable que los investigadores busquen los medios y mecanismos adecuados para organizar, comunicar (divulgar) y distribuir a la sociedad en  su conjunto el conocimiento que producen y generan. Por supuesto, las maneras de comunicar los resultados de una investigación científica pueden ser tan vastos como lo permitan los propios objetivos y “productos de la investigación”, o como amplia sea la imaginación y creatividad del mismo investigador.

Los tipos de documentos y los formatos en los que se van a comunicar los conocimientos de una investigación, dependen fundamentalmente del público (receptor o lector) al que  van dirigidos: ESPECIALISTAS o PÚBLICO EN GENERAL.

En el caso de que los “lectores” o personas al que van dirigidos los documentos sean “pares” o ESPECIALISTAS, los tipos de documentos que regularmente se producen, son:
-          Una tesis de grado
-          Una monografía
-          Un artículo a publicarse en alguna revista científica especializada (forma tradicional y suprema de comunicar los resultados de una investigación científica)
-          Un ensayo
-          Un manual
-          Un tratado
-          Una reseña
-          Una conferencia
-          Una página web donde se den  a conocer  los datos, la metodología  y todo lo que tiene  que ver con  la investigación
-          Una presentación en Multimedia (combinando audio, texto e imagen)
-          Una presentación en Power Point
-          Un video con los resultados de la investigación
-         Una exposición fotográfica

En el caso de que las personas a las que si dirijan las comunicaciones científicas sean  parte del “público en general”, lo que se produce es material para  la  “divulgación científica”:

-          Folletos
-          Programas televisivos
-          Obras de teatro
-          Cuentos
-          Canciones
-          Programas radiofónicos
-          Obras filmícas de ficción
-          Juegos


4.6.   ¿QUIÉN SE ENCARGA DE “INDAGAR”? ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE EL “OFICIO” DEL INVESTIGADOR

Porque investigar es una actividad humana que se aprende siguiendo el proceso dialéctica teoría-practica y se perfecciona mediante la acumulación de experiencia, investigar es un oficio, casi un “arte”. En algunos casos es el elemento central de un “proyecto vital”. Es el quehacer cotidiano de un sujeto en particular, de un ciudadano específico: el investigador. Pero ¿quién es este sujeto? y ¿qué lo distingue y caracteriza?

De entrada hay que decir que “indagador” es aquel que por construir cotidianamente preguntas tiene como oficio y misión realizar búsquedas de información que le permitan “configurar sentido”, esto es, que le posibiliten “construir explicaciones” y “respuestas” que le permitan contribuir a la solución de ciertos problemas.
“Un investigador es quien se sumerge en la realidad para descubrir sus secretos y ofrecerlos a un público más amplio, tanto de especialidades como de quiénes sencillamente requieren saber” 55.

Si, “investigador” es aquel ciudadano que hace del acto de “preguntar” y sobre todo del  acto de “buscar” metódica y creativamente respuestas, su “oficio”, su “pasión”, su “meta vital”.
“Un investigador es, antes que nada, un gran pensador en un área específica del saber, una persona que no cree en varitas mágicas o trucos para resolver problemas, que utiliza métodos y técnicas, pero que asimismo desconfía de ellos, que se deja llevar por una teoría de la racionalidad, pero piensa que puede también haber otra u otras. En consecuencia, el proceso creador implica una inteligencia especial, una inteligencia que no sólo es privilegiada en su dotación, sino que va unida a un conjunto de actitudes personales que la impulsan a buscar nuevas vías, a pensar en forma divergente, independiente e innovadora, y a no asustarse ni temer las sanciones de los gurú del saber, sean nacionales o de otra parte”56.

Y si bien es cierto que es un ciudadano como cualquiera (ni mejor ni peor, limitado e imperfecto como todos), en cierto punto su oficio lo vuelve “especial” en la medida en que  el “objeto” de sus preguntas y búsquedas son los demás “ciudadanos”, así como el  “mundo” (el cosmos) que a todos nos contiene.

Ser investigador implica sobre otras muchas cosas, poseer una actitud “escéptica”, “irreverente”, “dubitativa”, “nunca complaciente” ni conformista....
“El investigador, debe tener una férrea autodisciplina. [Porque] quien investiga, siempre trabaja en soledad, abandona la vida social que otros disfrutan por él. Su trabajo debe dejar satisfecho, primero que a nadie, a él mismo; y jamás ser complaciente con quienes supone lo leerán o a quienes dirige su reporte”.57




Pero como “investigar” además de “recursos” humanos y materiales, implica siempre una serie de actividades epistémicas complejas, metódicas, socialmente caras, disciplinantes;
55 Ornelas Delgado, Jaime (1998). II. Las técnicas de investigación  y el proceso de l conocimiento científico.  En el libro Guía para la elaboración y presentación de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 50
56 Martínez, Miguel (s/f). El instrumento básico de investigación es la personalidad del investigador. En el
libro Comportamiento humano. Nuevos métodos de investigación. Ed. Trillas. p 99
57  Ornelas Delgado,  Jaime (1998).  II. Las técnicas de  investigación  y el proceso de l conocimiento  científico.
En el libro Guía para la elaboración y presentación de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 51

actividades “alumbradoras” a veces angustiantes, estresantes, llenas  de  incertidumbre, que le exigen al que investiga que invierta buena parte de su tiempo (de su vida) y energía vital en largos proyectos de búsqueda sometidos a distinto tipo de factores y eventualidades, luchas políticas, inercias burocráticas y “grillas”; vivir como investigador nunca resulta fácil. Sobre todo en sociedades en “vías en desarrollo” como la nuestra; donde por exceso de pobreza y a falta de apoyo presupuestal a la ciencia, y donde a falta de una “cultura científica” entre la población, dedicarse a la investigación científica resulta casi una “locura” cuando no un “necio empeño”.
Por ello el que desee convertirse en investigador en un país como el nuestro requiere poseer ciertos atributos, determinadas características, entre las cuales podemos destacar: la curiosidad, el espíritu reflexivo, pasión por el conocimiento, actitud crítica, coraje y disciplina, actitud interrogativa, amor a la lectura, empeño y obstinación, capacidad de admiración, habilidades para el análisis y organización de la información, y desde luego, una actitud de servicio.
“Para hacer investigación se requiere de una disciplina científica, se requiere de una imaginación creadora para poder generar la producción de un conocimiento nuevo o bien para impulsar lo indispensable para explicar la transformación de la realidad social”58.

Un investigador debe tener el hábito del pensamiento crítico, debe tener desconfianza  hacia “lo establecido”, humildad, entusiasmo, y tener muy claro el “deber moral” de comunicar los resultados de sus exploraciones.
“Además, el investigador deber disponer de vigor intelectual. En otras palabras, ser capaz de entregarse a lo que hace y no rendirse nunca, día tras día, semana tras semana, mes tras mes y así permanentemente”.59

En los asuntos de investigación, la “perseverancia” desde luego es algo muy importante. Como bien lo dijo Jaime Ornelas....
“Quizá de algo sirva saber que la mayor parte de los investigadores, y quienes se dedican al trabajo intelectual, coinciden en afirmar que la investigación requiere 10 por ciento de talento y 90 por ciento de trabajo”.60






58 Pacheco Méndez. p.7
59 Ornelas Delgado, Jaime (1998). II. Las técnicas de investigación  y el proceso de l conocimiento científico.  En el libro Guía para la elaboración y presentación de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie
apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 51   60 Ornelas Delgado, Jaime (1998). II. Las técnicas de investigación  y el proceso de l conocimiento científico.  En el libro Guía para la elaboración y presentación de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie
apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 50

Por otro lado, un investigador requiere también ser un buen analista, un buen metodólogo, un buen “usuario” de la documentación (investigador documental), un buen documentalista (al construir listas de referencias exhaustivas), un buen escritor,  divulgador  y maestro,  pero también un buen “creador”, alguien con mucha imaginación. Al fin y al cabo...
“Disponer de una teoría y un método pertinentes al objeto de estudio, si bien resulta indispensable, de ninguna manera asegura la buena calidad de los resultados de la investigación o de su presentación. Además de la teoría y el método, la capacidad del investigador, su imaginación e ingenio pueden acercarlo a la obtención de mejores resultados”.61

No se olvide que el “mundo social” es el territorio del investigador. Por ello, el impulso por conocer un objeto reclama toda su energía vital, pues para hacerlo debe “avanzar hacia lo externo” con un impulso creativo activado por su “interioridad libertaria”.
Por todo esto, hay que señalar que fundamentalmente dos son los grupos de habilidades, talentos y competencias que todo investigador debe poseer. Aquellas que se refieren al manejo de técnicas, metodologías y teorías que le permitan saber cómo construir e interpretar información y conocimiento. Y aquellas que tienen que ver con  saber  comunicar, divulgar y difundir adecuada y oportunamente dicho conocimiento (el otro 50% de sus habilidades).

Sobre el primer grupo de habilidades, hay que mencionar que se trata de aquellos saberes que le permiten a todo sujeto indagador elegir y construir un “objeto de estudio” (el qué de  la investigación), elaborar un plan de trabajo (proyecto de investigación), aplicar técnicas   de investigación (de recopilación y de análisis) y diseñar metodologías (cuantitativas, cualitativas y de triangulación).

Por su parte, en lo que respecta a las  habilidades de segundo grupo (las que sirven para   la expresión), hay que decir que se trata de los saberes que le permiten a  todo  investigador evaluar, redactar y presentar los resultados de sus búsquedas. De ahí que el investigador...






61 Ornelas Delgado, Jaime (1998). II. Las técnicas de investigación  y el proceso de l conocimiento científico.  En el libro Guía para la elaboración y presentación de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 50

“Debe escribir bien, es decir, es necesario desarrollar la capacidad para manejar el idioma, para transmitir con precisión y claridad los resultados de la indagación”.62

Una cosa importante que hay que señalar es que el que busca responder preguntas que solucionen problemas, el indagador, siempre será el primer beneficiario de toda investigación. ¿Por qué? Porque al buscar, al explorar el mundo social y natural, su interioridad se “transforma”, se amplía su visión, aumenta la profundidad de sus observaciones, se enriquece su experiencia y su potencia cognitiva aumenta. Y es que entre más avance en su conocimiento de la exterioridad más avanzará en el conocimiento de su propia interioridad. No se olvide que siempre lo aprendido transforma de alguna manera nuestro comportamiento. Por eso, como ha dicho Jesús Galindo Cáceres, el “instrumento” más complejo e importante con el que cuenta todo indagador para percibir problemas, plantear preguntas y responderlas, es el “propio investigador”, su propia subjetividad e interioridad63. Entre más rica, profunda y amplia sea su subjetividad, mucho mejor.

Al respecto, una cosa que nunca hay que perder de vista es que la subjetividad del investigador siempre “salpica” su oficio. Nunca es totalmente “neutral”. Y es imposible que sea “puro”. ¿Por qué? Porque de algún modo u otro...
“Las ideas o explicaciones que otros investigadores o que algunas teóricos aportan para explicar una realidad..., también resultan determinantes a la hora de concretar un problema de investigación. Como, sin duda, son claves en la selección del problema de investigación los propios compromisos personales e ideológicos del investigador ante realidades como la compensación de desiguales, la integración escolar o la gratuidad de la enseñanza. Y, en no pocos casos, los valores y dilemas morales típicos de un medio socioeducativo cualquiera resultan determinantes en la selección del problema”.64

Un ejemplo de la forma en que la subjetividad “salpica” el oficio, es que....
“El modo en que se concreta el problema está asociado a las experiencias y posiciones del investigador ante determinados hechos que le hacen interesarse por un tipo de cuestiones





62 Ornelas Delgado, Jaime (1998). II. Las técnicas de  investigación  y el proceso de l conocimiento científico. En el libro Guía para la elaboración y presentación de trabajos de investigación en Ciencias Sociales. Serie apoyo a la docencia. Textos UAP, Universidad Autónoma de Puebla, Universidad de Tlaxcala. Tlaxcala. p 51
63  Las preguntas (motor del conocimiento) planteadas por el investigador surgen la mayoría de las veces de su
propia interioridad. Por ello es importante tomar en cuenta que para asumir el oficio de indagador se debe luchar siempre por enriquecer, diversificar y complejizar con experiencias, conocimiento e información, la propia interioridad (el mundo subjetivo).
64 Rodríguez Gómez, Gregorio; Gil Flores, Javier y García Jiménez, Eduardo (1996). Capítulo V. Definición
del problema y acceso al campo. En el libro Metodología de la investigación cualitativa. Ediciones Aljibe. p 102

y no prestar atención a otras”.65

Por ello en la medida en que no se puede ser “neutral”, “puro”  y “objetivo”, la certeza  parcial de los procesos de investigación científico-social depende de la curiosidad, honestidad, coherencia ética, deseo y necesidad de información y conocimiento del sujeto investigador, del científico. Y es que como ya vimos el sujeto que investiga siempre forma parte de un “mundo”. Es decir, tiene su mundo interior ya configurado cuando inicia su experiencia de investigación. Por ello, para ser investigador no hay que renunciar a la propia interioridad sino más bien a las “determinaciones del exterior” que lo mismo se presentan como “pretensiones institucionales de continuidad” o como “respuestas ideológicamente hechas” a las preguntas planteadas.

Muy bien, pero ¿cómo es que se “forma” un investigador? Aquí la respuesta es necesariamente obvia, ya que aunque está claro que la formación de investigador es un asunto de “política educativa y científica”; el investigador o investigadora, se construye como tal primero que nada con la practica y a través de seguir el “ejemplo” de otros que ya lleven más tiempo practicando el oficio de la búsqueda, aunque claro también se forman  por la vía de cursos y diálogos con otros sujetos que compartan su interés.
En este sentido, vale la pena señalar que a pesar de su formación “generalista”, todo “estudiante universitario” que recibe una “cultura científica” básica debería estar preparado para asumirse hasta cierto punto como un sujeto investigador en la medida en que durante su estancia en la universidad para aprender tiene que buscar y construir conocimiento permanentemente. Hay que aceptarlo....
“Un profesional no es un científico, no es un investigador en sentido estricto; sin embargo, cualquiera que sea su campo profesional, debería asumir igualmente una actitud científica”.66












65 Rodríguez Gómez, Gregorio; Gil Flores, Javier y García Jiménez, Eduardo (1996). Capítulo V. Definición del problema y acceso al campo. En el libro Metodología de la investigación cualitativa. Ediciones Aljibe. p 102
66 Ander-Egg, Ezequiel (2001). Capítulo I. En el libro Métodos y técnicas de investigación social. Acerca del
conocimiento y del pensar científico. Grupo Editorial Lumen. Hvmanitas. Buenos Aires Argentina-México. p 129


4.7.  ¿QUÉ SE REQUIERE PARA FORMARSE COMO INVESTIGADOR?

En la medida en que investigar es un “oficio”, para formarse como investigador o investigadora, se requiere adquirir y desarrollar tres tipos de “culturas”: Cultura de Investigación, Cultura de Información y Cultura de Expresión.

Es importante aclarar que cada una de estas tres culturas, sintetizan y representan cada una de ellas un conjunto de habilidades, saberes y competencias que todo buen investigador o investigadora debe poseer para desempañar su oficio adecuadamente.


4.7.1.   CULTURA DE INVESTIGACIÓN

Como investigar implica producir conocimiento (generar respuestas a determinada preguntas) y como para construir conocimiento se requiere de la posesión  de  determinadas “herramientas” y habilidades, para que un investigador se desarrolle eficazmente requiere poseer una buena “cultura de investigación”.

La “cultura de investigación” es el conjunto de competencias, saberes y habilidades que le permiten a un sujeto indagador producir, generar y construir conocimiento e información científica.
“La cultura de investigación nos permite identificar problemas del mundo y obtener respuestas de conocimiento que amplían nuestra capacidad de percepción” 67.

En concreto, la “cultura de investigación” implica el manejo y conocimiento (por parte del investigador) de diversas metodologías, técnicas de investigación (de recopilación y análisis) y teorías científicas.
“La cultura de investigación implica describir, conocer, explicar, interpretar e intervenir el mundo. Para ello, necesitamos de herramientas teóricas, técnicas y metodológicas”68.

En este sentido, es imprescindible recordar que “la metodología debe responder al por qué hacemos las cosas así y no de otra manera. Las técnicas nos permite lograr ver lo que queremos ver, constituyen el cómo de la acción indagadora. Todo ello deriva en un



67 Directorio RICC, Página de la Red de Investigación en Comunicación Compleja, disponible en: http://geocities.com/directorioricc/cultocom.htm
68 Directorio RICC, Página de la Red de Investigación en Comunicación Compleja, disponible en:
http://www,geocities.com/directorioricc/cultinv.htm

programa metodológico, entendido éste como ruta estratégica que nos permite organizar nuestra forma de operar, y sobre todo, posibilita la vigilancia epistemológica, la constate atención hacia uno mismo y hacia lo que uno mismo va haciendo. Esto nos acerca a la concepción del investigador como un explorador de su oficio, además de un observador de los mundos sociales. La dimensión epistemológica es la que define el para qué y para  quién se hace lo que se hace”69.

Nos referimos claro está a un tipo “especial de saberes, habilidades, conocimientos y competencias” que le permiten al indagador que las posee...
“...identificar problemas del mundo y....plantear preguntas y problemas de manera inteligente...[con el objetivo de] obtener respuestas de conocimiento que expanden nuestra percepción y las propias posibilidades de elaboración más complejas de las condiciones del mundo que deseamos cambiar”70.

La “cultura de investigación” en tanto conjunto de conocimientos, es por su puesto una forma de “capital”, una forma de “riqueza” que como todas, se “acumula” o “adquiere” a fuerza de disciplina, pasión, interés, voluntad y desde luego, a partir de determinadas condiciones socioculturales y económicas favorables.

Evidentemente, existen diferentes niveles o volúmenes de “cultura de investigación”: bajos (pobres), medianos y altos (ricos y complejos). Distintos volúmenes  cuya  posesión  “afecta” e “impacta” el trabajo del investigador proporcional e inevitablemente. Y es que la investigación que se realice será rica, densa, profunda, compleja y autocrítica, sólo....
“...si nuestra cultura de investigación hace emerger --propicia- la curiosidad, el asombro, las preguntas, la búsqueda de problemas, la imaginación, la reflexividad. Y algo más: el ser conscientes de cómo mirarnos y el tener la voluntad de hacer explicitas las formas de mirar”71.


4.7.2.   CULTURA DE INFORMACIÓN

Partiendo de que la posesión de información permite reducir la incertidumbre de nuestro entorno y de que su posesión hace posible la mejor toma de decisiones, el mejor control



69  Directorio RICC, Página de la Red de Investigación en Comunicación Compleja, disponible en:
http://www,geocities.com/directorioricc/cultinv.htm
70          Página        del       Laboratorio       de       Comunicación       Compleja,       disponible       en:
71 Directorio RICC, Página de la Red de Investigación en Comunicación Compleja, disponible en:
http://www,geocities.com/directorioricc/cultinv.htm

de las situaciones y el desarrollo de distintas estrategias de anticipación, es vital aceptar que todo buen investigador e investigadora debe poseer una rica “cultura de información”.

La “cultura de información” es el conjunto de competencias, saberes y habilidades que le permiten a un sujeto indagador informarse de manera rica, profunda,  diversa  y  critica sobre sus “objetos de estudio” o sobre todo aquello que acontece en su entorno.

En otras palabras, la “cultura de información”....
Hace posible la generación de conocimientos mediante el manejo diestro de complejas configuraciones de información empírica y conceptual, en la que las tecnologías digitales se conviertan, más allá de la mera ilustración o de su uso como un auxiliar valioso, en verdaderas plataformas generativas de conocimientos72.

En concreto, la “cultura de información” (que puede también ser baja, media o alta) implica que el investigador tenga habilidades y conocimientos para..

-        “Acceder a la información eficientemente y efectivamente.
-        Evaluar información crítica y reflexiva.
-        Usar la información apropiada a sus necesidades de información de manera creativa.
-        Utilizar los recursos para el autoaprendizaje.
-        Determinar el valor de la información y de otras expresiones creativas.
-        Esforzarse por la excelencia en la búsqueda de información y generación del conocimiento.
-        Reconocer la importancia de la información en una sociedad democracia.
-        Conocer el comportamiento ético en relación a la información y tecnología de la información.
-        Participar en grupos para procesar y generar información”73.

Lo cual obliga a todo investigador que quiera desarrollar su “cultura de información”, a contar...

“ con los conocimientos, herramientas y habilidades necesarias para relacionar información
que le permita tomar mejores decisiones y apoye la investigación tanto en su carrera académica y profesional ”74













72          Página        del       Laboratorio       de       Comunicación       Compleja,       disponible       en:
73  Programa de Cultura de información, Dirección de Bibliotecas,  Universidad de las Américas,   disponible   en: http://mail.udlap.mx/*yulia/bc110/syllabus.htm
74 Programa de Cultura de información, Dirección de Bibliotecas, Universidad de las Américas, disponible en:
http://mail.udlap.mx/*yulia/bc110/syllabus.htm

4.7.3.   CULTURA DE EXPRESIÓN Y COMUNICACIÓN

Por ser “producto de la convivencia social” de las mentes, todas las grandes actividades intelectuales y reflexivas de las distintas sociedades humanas,  siempre han surgido, se  han desarrollado y fortalecido gracias al dialogo, al intercambio de ideas, a la crítica, en  una palabra, gracias a la comunicación (a la retroalimentación). En este punto, la ciencia y la investigación desde luego no son la excepción, debido a que el conocimiento científico  ha dependido siempre de la comunicación (de la conversación, del encuentro, del intercambio, de la crítica) entre los investigadores que lo producen. Por ello, es importante asumir que todo buen investigador para desarrollarse y desempeñarse, debe poseer una buena “cultura de expresión o comunicación”.

La “cultura de comunicación” es el conjunto de competencias, saberes y habilidades que le permiten a un sujeto indagador.........

“Y todo ello, mediante la cultura de comunicación, ha de hacerse visible, comunicable, compartible. La cultura de comunicación, por tanto, ejercita y distribuye la capacidad de volver visibles  las  formas de organización del conocimiento; las vuelve comunicables con base a una  relación  horizontal en la que la inteligencia no está en uno, sino en todos. La inteligencia es, pues, distribuida”75.

Cultura de Comunicación :
Ejercita y distribuye de manera creciente la capacidad de volver visible las formas de organización que operan en las relaciones simbólicas mediante las que coordinamos las acciones en la vida social. Una relación horizontal  en la que la inteligencia generada   pueda ser distribuida y permita crecer en la diferencia a todos aquellos que participan en la relación.  Generamos cultura de comunicación cuando cambiamos la forma de  organizarnos para:

1.    Suscitar las diferencias de los que se comunican
2.    Contemplar las diferencias que emerjan como recursos y oportunidades para crecer
3.      Crear la plataforma completiva para que todas las diferencias se expresen en un nivel más alto de interacción

Fuente:

Laboratorio de Comunicación Compleja.





75                  Red         de         Investigación        en         Comunicación        Compleja,        disponible        en: http://geocities.com/directorioricc/cultocom.htm

“La cultura de comunicación supone, entonces, la construcción de formas sociales de diálogo y encuentro con la horizontalidad como base organizativa. Aquí lo que importa no es tanto la información en sí mismo, sino lo que hacemos con ella en interacción con el mayor número de  actores posibles. Así entonces, el contexto más propicio será una sociedad en la que la información circule horizontalmente y se distribuya en distintos nodos que propicien  una participación colectiva de la reflexividad.

http://www,geocities.com/directorioricc/cultinv.htm

Generar cultura de comunicación implica modificar nuestras formas de organización con el fin de suscitar las diferencias de los que se comunican –para aprender y crecer con ellas- y de crear plataformas comunicativas que permitan la expresión de todas esas diferencias en un contexto de vinculación, diálogo y encuentro. En un escenario de interacción, pues.

La cultura de comunicación  genera plataformas de contacto, interacción, intercambio, cooperación   y, al fin y al cabo, convivencia con otros individuos y grupos. La diferencia emerge como cualidad; comunicarse con diferentes enriquece la comunicación misma, promueve el crecimiento colectivo y aumenta las posibilidades de conocimiento. La comunicación, por tanto, es un fin en sí misma, y no tanto un medio o un vehículo.

En resumen, la cultura de comunicación nos dota de una mayor capacidad  para el contacto, el  vínculo y la interacción con otros. El intercambio de información suscita un mayor diálogo,  y de   esta forma, se amplían las capacidades de cooperar, colaborar y convivir”76. http://www.geocities.com/directorioricc/cultinv.htm






4.8.  ¿POR QUÉ ES NECESARIO APRENDER A HACER INVESTIGACIÓN SOCIAL?

“La investigación se somete a prueba para interpretar, verificar, confirmar o descartar los hechos en las observaciones mediante sus experimentos, antes que nada haber reunido las condiciones para explicar los fenómenos en forma amplia”.77

4.9.       LA      “CULTURA       DE     INVESTIGACIÓN”:       ¿POR     QUÉ     ES     NECESARIO DEMOCRATIZARLA Y EXTENDERLA?



Cuadro de texto: cómo lo sabe”78.

“Lo que caracteriza a la ciencia no es qué sabe, sino


¿POR QUÉ EL INVESTIGADOR DEBE SER UN EXPERTO EN UBICAR PROBLEMAS, PLANTEAR PREGUNTAS, PENSAR Y BUSCAR RESPUESTAS?




77 p.37 Lebedinsky
78 Cerejido, Marcelino () ¿Por qué no tenemos ciencia? p 19


Además de poseer preguntas, para investigar el sujeto tiene que poseer un programa de  acción y sentido que le sirva para ampliar su visión del objeto así como su interioridad.


El programa de acción y sentido parte de una pregunta siempre. Y aunque la pregunta sea siempre sobre algo particular (un “objeto de estudio” específico), la vocación de sentido del investigador lo llevará a proyectarse sobre la totalidad del mundo para contestarla.
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