La Imposible Realidad

Magritte: La Imposible Realidad

Robert Match










Asisto, todas las mañanas, a Washington Square, en New York University, ahí doy la clase sobre artes visuales. Uno de mis pintores favoritos, porque sumó filosofía al arte, es el belga René Magritte (1898-1967), quien nació en las postrimerías del siglo XIX. Es raro ver a la obra de arte utilizada, intencionalmente, para ofrecer en los cuadros ejemplos epistemológicos. Lo que digo es posible observarlo en La traición de las imágenes (1928-1929), en la frase del famoso cuadro Ceci n'est pas une pipe, Aquí el pintor condensa lo que significa la manera en que el lenguaje es trasmitido, Ningún pintor antes que él había hecho hincapié, con tanta claridad epigramática, en que una pintura no es lo que representa. Así, con un sentido epistémico, Magritte da en el blanco al deconstruir la ilusión mostrando que los nombres, las cosas o los signos suelen significar cosas distintas, Lo anterior lo demostró Freud a plenitud; los artistas, en el surrealismo y Rosa Luxemburgo, en la política. “Atrás de lo conciente está lo inconsciente, atrás de lo individual está lo social".
René Magritte atrae la atención porque sus pinturas provocan terror. Miedo que apela a nuestros sentimientos más profundos y, por lo mismo inconscientes. Para lograr la atracción macabra, Magritte se inspiró en las obras cinematográficas de Louis Feuillade en la que aparecen detectives vestidos de negro con sombreros de bombín como puede observarse en la pintura El asesino amenazado (1926), donde dos detectives, con red y mazo en las manos, acechan al asesino que, quitado de la pena, escucha un gramófono mientras una mujer yace desnuda  en una cama de color rojo -como la sangre que sale de su boca- mientras tres


cabezas de hombres asoman por la ventana. Al fondo hay una montaña y un volcán simbolizando la pasión; el cielo es azul, tan serenó como el homicida.
Otros cuadro, como el bandolero con pistola, al recargarse en la pared se horroriza al sentir que esta lo absorbe; un par de botas que terminan en dedos del pie, simbolizando una fosilización de la vida o un despertar de la materia. Contradicciones que plasma el belga para mostrar la enajenación de la vida, como lo reveló en Los amantes (1928) donde dos cabezas, cubiertas por un paño, se besan a través de la tela.
Es fácil entender porque Magritte fue la figura principal del movimiento surrealista que se inspiró en la obra del médico vienés Sigmund Freud. El pintor belga, que nació en Lessines y estudió en la Académie Royale des Beaux-Arts de Bruselas, conocía muy bien el oficio artístico al cual sumó el psicoanálisis y el realismo mágico. Esto lo consiguió mediante la yuxtaposición de objetos de uso diario como una manzana, un peine, una nube, un sombrero, una jaula de pájaros, una calle de modestas casas urbanas, en contextos infrecuentes dando así un significado nuevo a las cosas familiares, lo cual libera la imaginación y le permite penetrar en la realidad de las cosas. En el cuadro La llave de los campos (1936), Magritte nos sugiere la liberación de cualquier restricción mental o física.
Uno de los cuadros que siempre llama la atención de mis alumnos es La condición humana (1933). En esta pintura, el espectador está dentro de un cuarto viendo hacia una ventana que da al campo en un bello día donde predominan las nubes; el paisaje está cubierto por un lienzo que representa exactamente al campo superponiéndosele. Pero... esa porción que cubre ¿es exactamente la misma, o es otra? Al montar el cuadro sobre la realidad, el pintor belga quiere dar a entender que el mundo es una construcción de la mente. Tal traslape es una de las fuentes de la inquietud postmoderna. Si alguna de las partes del mundo, puede ser considerada irracional pero coherente, el pintor belga deja dicho que nada es cierto. Además, René Magritte, en una ocasión señaló: "Las formas visibles siempre ocultan otras formas visibles", sugiriendo con ello que la percepción humana depende tanto de la iluminación como de ocultamiento. Esta es una lección invariable que doy a quienes ambicionan


aprender el difícil arte de la pintura.
René Magritte, a propósito de La condición humana escribió: "Vemos el mundo fuera de nosotros. Sin embargo, la representación que tenemos del mundo está al interior de nosotros. Del mismo modo, colocamos en el pasado algo que sucede en le presente por lo que el espacio y el tiempo carecen de significado ingenuo que les otorgamos en la experiencia cotidiana". La condición humana como el resto de la obra de René Magritte muestra la imposibilidad de realmente ver lo que está allá afuera. La percepción humana nos permite tener una aprehensión imperfecta de la realidad lo cual frustra nuestra búsqueda de la verdad y del significado. Que es una manera artística de exponer el impedimento por ver el significado de nuestra existencia.




FUENTE:


Match, R (2003) Magritte: La Imposible Realidad; Traducción de Valeria Martija Publicado originalmente en el The New York Book Review. La Compañía de los libros, No 12, Año 2 Noviembre-Diciembre 2003, pp. 24.
Share on Google Plus

0 comentarios:

Publicar un comentario