La lectura con sentido escritor

Horacio Guevara Cruz horacioguevara@yahoo.com Grupo Emergente de Investigación




Resumen: El texto aborda la competencia básica del escritor como lector para la elaboración de un texto, que sin descuidar la importancia de la formación disciplinaria, antepone la lectura como una necesidad previa que se necesita para la construcción de un discurso escrito.

Palabras claves: leer, escribir, investigación





En México debemos romper la herencia de comunicación vertical que privilegia en el texto científico al extranjero antes que al nacional, anteponiendo el hecho de es mejor ser “observados y comunicados” por investigadores externos (González, 2001). Sin embargo, para ello es indispensable construir la necesidad generalizada del desarrollo de nuestra propia “cultura de comunicación” que se refleje en el producto de la práctica común universitaria de la divulgación del conocimiento escolarizado en sus diferentes niveles llegando al científico donde el texto escrito nos autodetermine como cultura productora de su propia identidad.

La elaboración de texto implica el manejo de habilidades como lo es, la lectura con sentido de escritor. El fomento de esta habilidad como parte de la formación universitaria se ve muchas veces como innecesaria desde las instituciones escolares al suponer que ya se encuentra incorporada en el sujeto como parte de la trayectoria académica, por lo cual se entiende que para producir un texto solo es necesario revisar algunos libros y/o artículos relacionados con la temática a abordar, posteriormente tomar un poco de aquí y otro poco de allá, mezclar y listo.

Esto no es tan sencillo, ya que lleva muchas veces a la frustración en la producción de escritos con falta de originalidad, inadecuada coherencia, ausencia de cohesión y la falta de sentido en las ideas del texto; que hace que el lector potencial se retire de manera inmediata sin llegar a conocer el fondo del discurso.

José Saramago, (2006) el gran Premio Nóbel de Literatura 1998; afirma que “la lectura siempre fue y será de las minorías" y es ante el comentario del escritor que hace evidente la dinámica de los hábitos de lectura y el acceso al conocimiento, elementos esenciales para los procesos de la realización de la escritura.

Si bien es cierto que todos los escritores suele ser buenos lectores, no todos los lectores son necesariamente buenos escritores. […] hace falta leer de una determinada manera para aprender a escribir: tenemos que leer como un escritor (Cassany, 1989).

En México, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Prácticas y Consumo Culturales (2004) el 39.9% de las personas mayores de 15 años no lee ningún libro en el año, lo cual es un porcentaje muy alto. Además de que es solo el 6.6% quien tiene un verdadero hábito de lectura al leer más de 10 libros en el año.

A ello, sumamos el fotocopiado excesivo del libro por parte de la población escolarizada que hace fragmentado y muchas veces descontextualizado el mensaje de la obra completa. Esta práctica tal vez es influenciada por la precaria economía que dificulta la compra de libros al ciudadano común, o tal vez por la falta de facilidades del estado para las editoriales que nos hacen ser parte de las cifras alarmantes de la crisis lectora nacional.

En comparación con otros países como España según Precisa Research para la Federación de Gremios de Editores de España (2003) que realiza el denominado Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros cada año; afirma que el 52.8% de la población española mayor de catorce años manifiesta haber leído libros y de ellos el 37.3% leen libros al menos dos veces por semana en el tiempo libre (espacio relevante para la lectura, ya que en México la pauta la da la relación con la escolaridad y los ingresos económicos) en idiomas como lo es el catalán y el inglés aparte del castellano.

A diferencia en Latinoamérica donde en un estudio realizado en Lima, Perú por Silvana Salazar y Dante Ponce (1999) abordan en Hábitos de Lectura, la relación entre la lectura y la investigación, donde los jóvenes encuentra asociación con el aburrimiento, castigo y obligatoriedad de la actividad tratando de evitarla; y según los autores apoyan que las experiencias vividas al iniciarse la actividad lectora, la impronta dejada por el medio escolar, la cultura lectora en la familia, el lugar que ocupan tanto la lectura como la escritura en nuestras vidas, la disponibilidad de materiales impresos así como de bibliotecas y centros de información, hacen que la actitud sea favorecedora hacia la lectura.

Ante este escenario es importante entender qué quien se inicia en la escritura de textos originales supone que leer se hace con la misma intención en cualquier momento, independientemente del fin último del acto, ya sea para aprobar un  examen o para una lectura por placer. Aunque existe controversia respecto a que los lectores son buenos escritores, hay quien afirma que son habilidades distintas, sin embargo la riqueza de vocabulario, los estilos y las formas gramaticales obtenida por los lectores evidentemente se constituye en una ventaja frente a quien no lee.

Es el aprendizaje vicario, ese que a través de la observación y la imitación lleva a escribir similar a lo que leo, de ahí que la lectura que se realiza como escritor nos ubica en planos diferentes, pues la visión contempla una actitud diferente frente al texto. Donde el que se convierte en escritor, ha leído y lee textos escritos como un emisor para aprender a usar el lenguaje escrito de la misma manera que lo usan los buenos escritores del mismo modo en el que los niños aprenden a hablar (Smith, 1983)

Referencias documentales

Cassany, D. (1989). Describir el escribir, Cómo se aprende a escribir. Barcelona: Paídos.

CONACULTA (2004). Capítulo II, Lectura en Encuesta Nacional de Prácticas y Consumo Culturales realizada por la UNAM. Consultado en 12 de Septiembre del 2006 en http://sic.conaculta.gob.mx/encuesta/encuesta.zip.

EFE (2006). Saramago desata polémica sobre hábitos de lectura. La Prensa. Consultado en 12 de Septiembre del 2006 en http://mensual.prensa.com/mensual/contenido/2006/06/01/uhora/cultu_200606010 81830.shtml .

González, J (2001). Cibercultura y Diseño de Políticas Culturales, Charla con los funcionarios del Ministerio de Cultura del Gobierno de Colombia, Sala Mallarino, Teatro Colón, Bogotá, septiembre 18 de 2001, 9:00 a.m. Consultado en 29 de Agosto del 2006 en http://www.ceiich.unam.mx/complex/labcc/art_jorge.html

Noticiasdot.com (2004). Especial Libros En La Red. Consultado en 12 de Septiembre del 2006 en http://www2.noticiasdot.com/publicaciones/2004/0404/2304/libros/ especial‐libros‐5.htm

Salazar, S. y Ponce, D. (1999) Hábitos de lectura. 1a. ed. Lima: Instituto del Libro y la lectura.

Smith, F. (1983) Reading like a writer, Lenguage Arts 60, págs. 558‐567.
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