Capital económico, social y cultural para el aprendizaje en México


Autor: Izcóatl Tlacaélel García Morales 

A partir de la pandemia de COVID-19 cada sistema educativo del mundo ha enfrentado de diferentes maneras a la necesidad de trasladar el proceso de aprendizaje de sus estudiantes a sus hogares. En el caso de México, se decidió suspender las clases presenciales a partir del 23 de marzo, y con la finalidad de dar continuidad y seguimiento al Plan y programas de estudio de la Educación Obligatoria, que va de educación preescolar a educación media superior, se lanzó la estrategia Aprende en Casa y posteriormente la Estrategia de Educación a Distancia: transformación e innovación para México.

Por su parte, las instituciones de Educación Superior, establecieron sus propios mecanismos para no interrumpir el Proceso de Enseñanza Aprendizaje, las había con plataformas propias que les permitieron transitar de manera más tersa hacia la modalidad a distancia, sin embargo, muchas otras instituciones no estaban preparadas ni contaban con los recursos para ello. Por lo tanto, el peso cayó en docentes y estudiantes, quienes tuvieron que aprender y adaptarse al uso de las diversas herramientas digitales sobre la marcha.

La urgencia de las autoridades educativas e institucionales por dar continuidad al servicio educativo sin interrupciones provocó que se priorizara el cumplimiento de los programas de estudio sobre el aprendizaje significativo; es decir lo urgente impidió ver lo importante. Para llevar a cabo la migración de una modalidad a otra, con tan poco tiempo de preparación es indispensable conocer ¿qué condiciones para el aprendizaje tienen los estudiantes mexicanos?, ¿viven en un entorno favorable para el aprendizaje? Ya que de ello dependerá la obtención de buenos resultados.

Para dar respuesta a estas preguntas no es necesario hacer grandes esfuerzos. La prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) viene acompañada de un conjunto de cuestionarios de contexto, a partir de esa información se ha construido un indicador denominado índice de Estatus Socioeconómico y Cultural (ESCS, por sus siglas en inglés), que pretende medir el capital económico, social y cultural que poseen las familias de los estudiantes participantes en PISA, esto permite conocer las condiciones en las que viven los estudiantes de los países participantes y si su entorno es favorable para el aprendizaje o, por el contrario, les representa una desventaja. Este índice integra información relacionada, entre otras cosas, con la ocupación y nivel educativo de los padres, así como recursos para el aprendizaje disponibles en el hogar, tales como libros y dispositivos digitales (MEFP, 2019).

El indicador se mide en una escala con valoraciones negativas y positivas, obtener un valor cercano a cero o tener valoraciones positivas significa que los estudiantes de ese país viven en un entorno privilegiado para el aprendizaje; en tanto que, a medida que las valoraciones negativas son más altas representan un entorno adverso.

Según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), si un país tiene un puntaje menor a -0.54 en el indicador, significa que su población vive en situación de pobreza, el índice de México en 2015 fue de -1.22 y el 70.4% de los alumnos vivían en hogares con un ESCS menor a -0.54 (INEE, 2016), lo que implica, entre otras cosas, que no disponen en sus hogares de algunos recursos indispensables para el aprendizaje, sean libros o dispositivos digitales. En la aplicación de PISA 2018, el resultado de México fue similar (-1.19), siendo el país con el resultado más bajo entre los miembros de la OCDE (MEFP, 2019).

Así mismo, es importante tomar en cuenta las condiciones de disponibilidad y uso de las TIC -que en parte son consideradas en el ESCS-; sobre este punto también hay datos disponibles que se actualizan cada año mediante la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). De acuerdo con la Encuesta 2019, en México, hay 80.6 millones de usuarios de internet, sin embargo, la brecha de acceso sigue siendo importante, ya que del total de la población urbana, el 76.6% es usuaria de internet, mientras que en zonas rurales solamente el 47.7% es usuaria de este servicio (INEGI, 2019), asimismo, hay una brecha significativa de conectividad entre los diversos estados del país, Sonora tiene la proporción más alta de hogares con conectividad (81.4%), en tanto que los estados con proporción más baja son Oaxaca (29.5%) y Chiapas (24.6%) (INEGI, 2018).

Otro aspecto relevante es que solamente el 56.4% de los hogares mexicanos dispone de conexión a internet y el 44.3% cuenta con al menos una computadora. Además, los tres principales dispositivos que utiliza la población para conectarse a internet son: smartphone (95.3%), computadora portátil (33.2%) y computadora de escritorio (28.9%) (INEGI, 2019).

Como lo muestran los datos, con pandemia o sin ella, los estudiantes mexicanos no cuentan en sus hogares con condiciones favorables para el aprendizaje y es un problema que debe ser atendido en el corto plazo desde los diferentes niveles de gobierno mediante políticas públicas pertinentes, ya que como es bien sabido: el peso del entorno es fundamental para el aprendizaje.

 

Referencias

Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación [INEE]. (2016). México en PISA 2015. https://local.inee.edu.mx/wp-content/uploads/2019/01/P1D316.pdf

Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI]. (2018). Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares.  https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2020/OtrTemEcon/ENDUTIH_2019.pdf

Instituto Nacional de Estadística y Geografía [INEGI]. (2019). Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares. https://www.inegi.org.mx/programas/dutih/2018/

Ministerio de Educación y Formación Profesional [MEFP]. (2019). Panorama de la educación. Indicadores de la OCDE 2019. Informe español (Versión preliminar). https://sede.educacion.gob.es/publiventa/d/23505/19/00

 

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2 comentarios:

  1. Es cierto de la información y es la realidad que estamos viviendo hoy en nuevo año.

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  2. Es cierto de la información y es la realidad que estamos viviendo hoy en nuevo año.

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